Los temores se han cumplido. Cuando entren vigor los próximos presupuestos comunitarios en 2007, España dejará de recibir fondos de cohesión por haber superado la barrera de establecida del 90% de renta por habitante. Pero los datos, según publicó son engañosos puesto que esa elevación es producto de un efecto estadístico y no de datos reales.
a pesar de ser más rica
Como un ejemplo de los desiquilibrios y la falta de coherencia en materia de
fiscalidad que existe hoy entre lo miembros de la Unión Europea, Alemania, es el
estado con más diferencias patrimoniales en términos de renta per capita. Eso
quiere decir que a pesar de su riqueza, Alemania recibirá después de 2007, más
fondos estructurales por regiones que España. La ampliación de la UE le ha
pasado factura a España. Ahora sí verá disminuidos drásticamente sus recursos
como consecuencia de la entrada de países más pobres. Según los datos del
Eurostat, buena parte del recorte de las ayudas se debe a que la entrada de
estos países ha elevado artificialmente la renta per capita española respecto a
la media comunitaria. Los temores se han cumplido. Cuando entren vigor los
próximos presupuestos comunitarios en 2007, España dejará de recibir fondos de
cohesión por haber superado la barrera de establecida del 90% de renta por
habitante. Pero los datos, según publicó ayer la Gaceta son engañosos puesto que
esa elevación es producto de un efecto estadístico y no de datos reales. Debido
a esta pirueta estadística España se perderá de recibir 11.600 millones de euros
. Se venía venir A fines de 2004 España, Grecia, Portugal y los 10 países recién
incorporados a la UE han difundido una carta conjunta en la que reclaman la
asignación de “recursos suficientes” para mantener la política de cohesión
europea en el periodo 2007-2013, así como un reparto “justo” de sus costes entre
todos los Estados miembros. En la misiva, los trece países reclamaron que se
preste “una atención particular a la financiación adecuada de las necesidades de
los nuevos Estados miembros desde 2007”, de forma que se atiendan “las
ambiciosas metas” del nuevo Tratado Constitucional de la UE. “Contar con
recursos suficientes es un requisito previo para lograr los objetivos que nos
hemos marcado en la Unión, en particular en (…) la política de cohesión, que
debe seguir garantizando una convergencia sostenible entre todos los Estados”,
agrega la carta, remitida a la Comisión Europea (CE) y a la presidencia de turno
holandesa, con copia al resto de socios. En paralelo, los trece firmantes -a los
que se unen como “observadores” Irlanda, Bélgica e Italia- consideran que “el
esfuerzo financiero necesario para afrontar los nuevos retos debe ser
distribuido de manera justa entre todos los Estados miembros según el principio
de solidaridad”. La posición común de estos trece países choca con la pretensión
de seis de los contribuyentes netos a las arcas europeas -Francia, Alemania y
Reino Unido, entre ellos- de aprovechar las nuevas perspectivas financieras para
reducir del 1,24 por ciento al 1 por ciento de la Renta Nacional Bruta (RNB) de
la UE el techo de los presupuestos.
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