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Entre la sangre y el abismo

Tras las elecciones regionales, Chávez ha instaurado el cinismo autoritario como principio de gobierno evidenciando un profundo desprecio por los resultados de los comicios.
El discurso presidencial es cada vez más agresivo mostrando desprecio por el pueblo. Chávez es un auténtico obseso del poder.

El fuego presidencial

La ineptitud, descara y corrupción del regimen chavista le está distanciando de los venezolanos quienes esperan más eficiencia y dignidad que la mostrada por la actual clase dirigente del país.

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