Es obvio que hay que ayudar al disidente y a quien trabaja por recuperar la libertad democrática para que consoliden su alternativa y filtren sus opiniones dentro de la caja fuerte cubana.
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Sábado, 07 de febrero 2026

Es obvio que hay que ayudar al disidente y a quien trabaja por recuperar la libertad democrática para que consoliden su alternativa y filtren sus opiniones dentro de la caja fuerte cubana.
Editorial
Respetar sin más el statu quo no parece una fórmula suficiente. Fidel está moribundo y su hermano no podrá aguantar todo el peso de Cuba por muchos años. Es un régimen totalitario, es decir que depende estrechamente de la persona que lo dirige, y demasiado frágil como para permanecer en el poder. Los relevos pacíficos fueron posibles en otros lugares desde una posición de firme defensa de la democracia.
Es obvio que hay que ayudar al disidente y a quien trabaja por recuperar la libertad democrática para que consoliden su alternativa y filtren sus opiniones dentro de la caja fuerte cubana. Esto es lo que hace el centro derecha español, que reunirá a figuras eminentes del exilio mañana en la sede del Partido Popular, y lo contrario de lo que practica el gobierno de España.
Nada puede ser más digno para un gobernante español que dar amparo, ánimo y protección a las figuras que han luchado por la libertad y que, más allá de todo revanchismo, quieren que la democracia se imponga a la tiranía.
Mañana se celebra el día de la Hispanidad, que debería ser el día en el que España y los países democráticos de Latinoamérica apoyen a los que sufren el yugo de la tiranía y se comprometan con los que luchan para que la pesadilla termine.
En este marco, la iniciativa de Jorge Moragas y del PP de abrir sus puertas al exilio y la disidencia frente a la negativa de la embajada de España a hacerlo es impecablemente democrática y debería tener el apoyo unánime de la ciudadanía. Pedir en España un consenso político en este tema es pedirle ” peras al olmo”. No parece muy lógico pero en España hay dos maneras (políticas) de ver las relaciones con la dictadura cubana. Así están las cosas, pero nada es eterno.
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