“Presento mi dimisión para dejar paso a las nuevas generaciones”, argumentó el ministro alemán de Economía, Michael Glos. El socialcristiano quiere marcharse, y así se lo ha hecho saber vía misiva al jefe de su partido. Los malos resultados en Baviera precipitaron su decisión.
Llamó a Merkel para informarle sobre su decisión
“Te pido que me liberes de mis obligaciones como ministro”, le ha escrito Michael Glos a Horst Seehofer, el presidente de la Unión Cristianosocial (CSU) y primer ministro de Baviera, asegura el diario sensacionalista Bild am Sonntag. Enviada la carta, Glos ha llamado por teléfono a su segunda superior, la canciller alemana, Angela Merkel, para informarle de su decisión.
Entre tanto, el Ministerio de Economía ha confirmado los deseos de abandono del ministro y Seehofer ha rechazado la renuncia, de la que ambos aún tendrán que hablar.
Malos resultados en Baviera
El Deutsche Welle informa que Baviera es el feudo de la Unión Cristianosocial. A ella le debe todas sus fuerzas, que llegan hasta Berlín y permiten a los conservadores formar parte del Gobierno.
Con los democratacristianos de Merkel concurren en unidad de uniones a los comicios, la CSU como encargada de los votos en el sur, para repartirse después los cargos en el Ejecutivo.
El partido “necesita renovación, creatividad y credibilidad, ahora más que nunca”, le dijo Glos a Seehofer. A sus 64 años, el ministro cree que la tarea la deberían abordar los jóvenes.
De esa “credibilidad” que Glos le desea a la CSU forma parte el que los votantes sepan, antes de que el próximo septiembre sean llamados a las urnas, esta vez a nivel nacional, “qué personas están dispuestas a ocupar cargos después de los comicios […] y mis planes no incluyen pertenecer a ningún gabinete tras el 28 de septiembre”, asegura el todavía ministro.
Glos está dispuesto a desalojar su despacho en el Ministerio de Economía “de inmediato”, pero Seehofer, en manos de quien está la última palabra, no parece dispuesto a reocupar la oficina antes del otoño.
No tan brillante
El Deutsche Welle en español afirma que Glos no es un ministro brillante y sus visiones económicas nunca encontraron excesivo eco en el Ejecutivo berlinés. Él fue el primer sorprendido al conocer su nominación: “yo ni siquiera sabía dónde estaba el Ministerio de Economía”, confesó en los primeros días de su mandato.
Y el Ministerio de Economía se ha convertido en un lugar poco apacible. La crisis financiera ha puesto los viejos postulados de cabeza. La coyuntura va a peor, el endeudamiento se prevé gigantesco, el desempleo aumentará con toda probabilidad y nadie sabe con seguridad si las medidas que está tomando el Gobierno servirán para frenar la tremenda recesión que se perfila.
Si ya su propio partido le recriminaba lentitud y poca presencia en estos tiempos difíciles, quizás quiera Glos evitarse mayores desastres. Tal vez piensa que ya no está para crisis internacionales. O puede que, en este año electoral, todo sea cálculo político.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR