Hace apenas cinco meses, Evo Morales se imponía de modo aplastante -esto es con más del 60% de los votos- en las elecciones presidenciales bolivianas. Pero en política las cosas cambian rápido y las elecciones presidenciales y las intermedias son generalmente escenarios diferentes.
En las segundas, con más opciones, la gente vota con alguna mayor libertad y en función de los temas que son los propios de las distintas localidades o regiones. Esto acaba de comprobarse en las recientes elecciones departamentales de Bolivia, en las que Evo Morales -y sus candidatos- fueron duramente derrotados en muchos de los principales escenarios.
Veamos lo sucedido. Los candidatos de las fuerzas de oposición derrotaron a Morales nada menos que en La Paz y El Alto. También en Santa Cruz y en Tarija. Y en Chuquisaca y Beni habrá segunda vuelta.
En La Paz ganó Félix Patzi, un aymara de “Sobernía y Libertad”, con el 52% de los votos. El MAS, con Felipa Huanca (acusada de corrupción) quedó bastante lejos, con apenas el 29% de los sufragios. Hace unos años, en el 2010, el aludido Patzi fue expulsado del MAS por conducir borracho. El MAS también perdió (feo) la Alcaldía de La Paz. A su vez, en El Alto, otrora un bastión del MAS, Edgar Patana, del MAS, que procuraba ser reelecto, no lo logró. Se impuso en cambio Soledad Chapetón, una aymara de “Unidad Nacional”, agrupación de centro-derecha que pertenece a las fuerzas que lidera el veterano empresario Samuel Doria Medina. Lo hizo con el 52% de los votos, contra un 31% del MAS. Otro serio desastre para Morales, queda visto.
En la trabajadora y siempre opositora Santa Cruz, esta vez ganó Rubén Costas, que fue reelecto gobernador. Un hombre que corre con los colores de “Unidad Democrática”. Que obtuvo el 54% de los votos, contra un escuálido 33% obtenido por el MAS. El MAS, cabe señalar, también perdió allí la Alcaidía cruceña, donde Percy Fernández para imponerse logró un 42% de los votos, contra apenas un 25% del candidato del MAS.
En Tarija ganó asimismo la oposición. En este caso, Adrián Oliva, del partido “Unión Departamental”, con el 47% de los votos. También el MAS sufrió allí una dura derrota en las elecciones para la Alcaidía, donde se impuso Rodrigo Paz, de “Unidos para Renovar”, con el 55% de los votos.
El MAS se impuso bien en Cochabamba, con el 58% de los votos. Pero, no obstante, perdió la elección por la Alcaidía, a manos de José María Leyes, de “Somos Todos”, que logró el 55% de los votos en esa contienda.
En Oruro habrá segunda vuelta. En Beni, también. En la Alcaidía de Trinidad (Beni) se impuso el candidato del “Movimiento Nacionalista Revolucionario”, con el 42% de los votos.
En Pando, el MAS ganó la gobernación. Pero perdió en Cobija, las elecciones por la Alcaidía de la ciudad más poblada del departamento, donde José Villavicencio, de “Pando Unido y Digno” obtuvo el 48% de los sufragios.
Para Evo Morales y los suyos, una serie de derrotas que no deben pasar por alto si quieren mantener su ambición de perpetuarse en el poder de su país. Las señales que emergen de los resultados antes descriptos sugieren que el paso del tiempo, la arrogancia y los errores de gobierno han comenzado a erosionar visiblemente la popularidad de Morales.
Emilio J. Cárdenas
Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.
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