Irlanda puede presumir de haber conseguido, durante su mandato, cerrar asuntos tan importantes como la Constitución Europea o la ampliación.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Domingo, 06 de septiembre 2026
Irlanda puede presumir de haber conseguido, durante su mandato, cerrar asuntos tan importantes como la Constitución Europea o la ampliación.
HOLANDA, LA SIGUIENTE
El pasado miércoles finalizó el turno de Irlanda en la presidencia europea y
ayer fue el día en que se hizo efectivo el traspaso de poderes a Holanda, la
siguiente en ostentar la presidencia de la UE, que lo hará hasta el 31 de
diciembre.
Bertie Arhen, primer ministro irlandés, entregó el bastón de
mando a su homónimo holandés, Jan Peter Balkenende y le deseo “la mejor de las
suertes en estos seis meses”.
La verdad es que Irlanda puede irse con la
sensación de haber dejado los deberes hechos, incluso de haber aprobado con nota
la difícil tarea que tenía ante si a principios de año. Y es que en estos
últimos seis meses su trabajo ha sido fundamental para poner en marcha la Europa
de los 25 y, sobre todo, para desbloquear las negociaciones sobre la
Constitución Europea, recientemente adoptada.
Quizá este haya sido el
mayor logro de Ahern, ya que cuando su país asumió la presidencia las
negociaciones estaban paradas por las diferencias sobre el reparto de poder
entre España y Polonia y Francia y Alemania.
A pesar de esta
circunstancia, el Taoiseach, se marcó la cumbre de primavera, celebrada los días
25 y 26 de marzo, como plazo para buscar la “voluntad política” suficiente para
reabrir la Conferencia Intergubernamental (CIG).
Finalmente, las
respuestas favorables de París, Berlín, Varsovia o Madrid y la expresa vocación
europeísta del nuevo Gobierno español, propiciaron una nueva dinámica, que llevó
a Ahern a reabrir la CIG el 14 de mayo y a urdir los consensos necesarios para
el histórico acuerdo del 18 de junio.
Otro mérito que Ahern también
puede apuntarse en su libreta ha sido la vuelta a la calma de la relación
transatlántica, que quedó ratificada el sábado en la cumbre UE-Estados Unidos.
Todo esto, además de la renovación y nombramiento de Javier Solana, como futuro
ministro de Exteriores de la UE, y la designación de José Manuel Durao Barroso,
como próximo presidente de la Comisión Europea.
Menos brillante
Los resultado económicos, sin
embargo, han sido más discretos ya que Dublín no consiguió durante su
presidencia que el proceso de reformas denominado agenda de Lisboa, lograse
ponerse en marcha.
Pero también hay que reconocer que llegó a acuerdos
puntuales en regulaciones sobre mercados financieros, propiedad intelectual,
patentabilidad de las productos informáticos, y cerró un acuerdo con Suiza sobre
fiscalidad del ahorro.
También en la casilla del debe habría que colocar
el poco entusiasmo despertado en los ciudadanos con respecto a la UE, tal y como
demostró la escasa participación en las elecciones del pasado 13 de junio.
Romano Prodi no se equivocaba cuando dijo el pasado día 18 de junio que
“la presidencia europea será recordada por mucho tiempo”.
Las impresiones del “relevo”
EEl Gobierno de
Holanda tomará hoy el relevo con el propósito de promover las reformas
económicas, completar las políticas comunes de seguridad, encauzar el debate
presupuestario y dar una respuesta “meditada” a la candidatura de Turquía.
En el acto de presentación de la nueva presidencia, el primer ministro
holandés prometió concentrar el trabajo de la presidencia en los temas centrales
para la ciudadanía como incrementar la seguridad, preparar la próxima ampliación
y restablecer la economía de la UE.
Además, consideró que “hay algo que
Europa no necesita, es que la presidencia entrante la cargue con un fardo de
temas nuevos”.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A