Política

La investigación con células madres embrionarias divide al partido republicano de Bush

La Cámara de Representantes de EEUU ha decidido dar luz verde al proyecto que promueve la investigación con células madre embrionarias. Este hecho puede provocar una fisura importante en el seno del Partido Republicano ya que parte de sus miembros defienden la postura presidencialista, que quiere limitar este tipo de acciones, mientras que otros son partidarios de avanzar la biomedicina. En España, el debate no ha llegado tan lejos, pero también hay opiniones para todos los gustos.

Los Médicos en España apelan a la cláusula de conciencia
Finalmente, el pasado martes los legisladores republicanos y demócratas de la
Cámara de Representantes de Estados Unidos decidieron unir sus votos para
aprobar el proyecto que promueve la investigación de células madre embrionarias.
La votación se aprobó con 238 votos a favor y 194 en contra en una Cámara de
Representantes dominada por la mayoría republicana del presidente
Bush.

Este resultado ha supuesto un desafío a la política conservadora
del presidente de Estados Unidos ya que el proyecto reduce las limitaciones que
Bush ha impuesto a la financiación federal de ese tipo de investigaciones.


El respaldo a la iniciativa ocurrió horas después de que Bush insistiera
en su rechazo con la advertencia de que estaba dispuesto a ejercer su poder de
veto por primera vez desde que llegó a la Casa Blanca en 2001.

El
presidente afirma que la investigación destruye la vida porque en el proceso se
destruyen embriones. Y añade que las pruebas con células madre procedentes de
embriones, que algunos científicos consideran más prometedoras que las adultas,
plantean “graves interrogantes morales”.

Además, el mandatario añadió
que “la Cámara de Representantes examina una propuesta que viola las claras
pautas que fijé hace cuatro años. Cruzar esa línea representaría un grave
error”, en referencia a la autorización de agosto de 2001 en la que Bush
autorizó el uso de fondos federales para la investigación con células madre,
pero lo limitó a 78 cepas que ya existían entonces.

¿Ruptura de los republicanos?

El proyecto de la
Cámara de Representantes elimina los límites a la investigación con células
madre e insiste en que ésta debe centrarse en embriones creados por las clínicas
de fertilidad y luego desechados.

Para los legisladores demócratas y
republicanos que respaldan la medida, ésta representa una esperanza para
millones de pacientes que esperan una cura para sus enfermedades, como la
diabetes o el parkinson. La Coalición para el Avance de la Investigación Médica
resaltó esa esperanza, al calificar la aprobación del proyecto como una decisión
“histórica”.

Para los detractores de la medida, que dieron su respaldo
casi unánime a un proyecto alternativo que ofrece fondos federales para el
estudio de células madre adultas extraídas de la sangre de cordones umbilicales,
el uso de embriones humanos es equivalente a un aborto.

En esta línea,
el líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, Tom DeLay,
señaló que, además, obligará a los contribuyentes a financiar “el
desmembramiento de seres humanos”.

El médico Bill Frist, líder
republicano del Senado, con serias aspiraciones a ocupar el Despacho Oval tras
el segundo y último mandato de Bush, también ha manifestado su respaldo a la
política de la Casa Blanca.

Pero las presiones desde el interior de su
propio partido son considerables. Momentos después de la votación en la cámara
baja, un grupo de senadores partidarios de la ley urgió a Frist a que pusiera el
tema en la agenda para proceder cuanto antes a una votación que amenaza con
desgarrar al partido que domina el legislativo y el ejecutivo.

Adoptar embriones

Antes de que la Cámara
aprobase el polémico proyecto, el presidente ofreció, el pasado lunes, unas
declaraciones en la Casa Blanca en las que instaba a las familias a adoptar los
embriones congelados “para que no se haga un mal uso de ellos”.

El
presidente estaba acompañado por niños y las 21 familias que adoptaron o
entregaron embriones congelados para ser utilizados por otras parejas. El
presidente respalda la investigación con células madre -consideradas por los
científicos en una poderosa nueva herramienta para desarrollar tratamientos para
enfermedades incurables-, pero sólo en tanto “se fomente y aliente el respeto de
la vida humana en todos sus niveles”.

En el otro plato de la balanza se
sitúan, incluso sus propios compañeros de partido, que consideran que, de no
avanzar, se podría estar vetando una posibilidad única para acabar con
enfermedades hoy incurables. Amen de que EEUU quedaría rezagado con respecto a
la comunidad científica internacional.

Desde el
consenso

En nuestro país, parece que la línea “progresista” del
actual Gobierno se encamina a poner las cosas fáciles a los avances en la
investigación con células madre embrionarias. De este modo, la ministra de
Sanidad y Consumo, Elena Salgado, ya ha afirmado públicamente que se muestra
partidaria de reformar la legislación española, eso sí, “desde el máximo
consenso”, para permitir la clonación celular con fines terapéuticos e incluirla
en la futura ley de investigación en biomedicina.

Salgado es consciente
de que actualmente no se puede realizar este tipo de experimentos en España por
la ausencia de legislación, aunque constata que el Gobierno “ha puesto las
primeras bases para cambiar la situación si hubiera el suficiente consenso”,
refiriéndose al Proyecto de Ley de Reproducción Asistida que fue aprobado por el
Consejo de Ministros a primeros de este mes. En su opinión, el paso que hay que
dar ahora es “discutir con la comunidad científica y responsables de bioética
los términos de la ley de investigación en biomedicina que se está redactando
para elaborar un texto que cuente siempre con el máximo consenso”.

No
obstante, afirmó que la investigación con células embrionarias siempre debe
tener unos límites, pues la clonación con fines únicamente reproductivos está
totalmente prohibida y nunca se autorizará.

Expertos como el director
general del Instituto de Salud Carlos III, Francisco Gracia, han reconocido que
ya se está trabajando en las modificaciones legales para que investigaciones
científicas similares a las realizadas en Corea del Sur, donde se han creado
líneas celulares a partir de técnicas de clonación terapéutica, se puedan
desarrollar también en España. García asegura que “apoyamos esta línea de
investigación y se está trabajando en las modificaciones legales para ello. Hay
que ver los límites que la sociedad acepta en la investigación en temas con
componentes éticos, como es este caso”.
El responsable del organismo de
investigación, dependiente de Sanidad, sin embargo, se mostró esperanzado ya que
cree que “la sociedad entiende que son líneas interesantes y prometedoras”. Por
ello espera que en la tramitación parlamentaria de la ley se produzca el debate
y se fijen esos límites que la sociedad aceptaría.

Cláusula de conciencia

Por su parte, el nuevo
presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España,
Isacio Siguero, aseguró el pasado sábado, en su toma de posesión, que los
médicos deben ser “tremendamente cuidadosos en la aplicación práctica” de los
nuevos avances científicos y técnicos en Medicina, y agregó que los facultativos
“pueden y deben” apelar a la cláusula de conciencia a la hora de poner en
práctica cualquiera de estos procedimientos.

“Los nuevos avances
científicos y técnicos en medicina proporcionan un campo de enormes expectativas
para investigadores y médicos. Avanzar en este terreno es fundamental para el
bienestar y la salud de los ciudadanos; sin embargo, hay que ser tremendamente
cuidadosos en su aplicación práctica. De ello dependerá la existencia o no de
conflictos éticos y deontológicos, ante los cuales el médico puede y debe apelar
a la ´cláusula de conciencia´ a la hora de realizar una u otra técnica o
tratamiento médico”, dijo.

La opinión del
PP

A pesar de no tratarse exactamente del mismo asunto de la
investigación, el portavoz del Grupo Popular en la Comisión de Sanidad del
Congreso, Mario Mingo, ya ha expresado el rechazo de su partido al proyecto de
Ley de Reproducción Asistida, la última novedad sobre esta materia aprobada por
el Ejecutivo, sobre el que ha anunciado que presentará numerosas enmiendas al
texto en su paso por las Cortes.

Mingo manifestó que la nueva Ley “no
aporta nada” en materia de investigación y sin embargo abre el camino a los
“bebés medicamento, lo que es inaceptable desde el punto de vista ético”.


De este modo, desde el Partido Popular consideran que no pueden estar de
acuerdo con una modificación que no aporta nada a la investigación, porque la
investigación con células embrionarias ya se está realizando, ni tampoco a las
mujeres que acuden a la reproducción asistida, y que al revés permite
actuaciones que van a ir en perjuicio de su salud.

A juicio de la
oposición, “el criterio que ha llevado al Gobierno a aprobar la Ley ha sido
mucho más deshacer lo que hizo el PP que incorporar nuevos procedimientos o
necesidades en relación con la reproducción humana asistida, porque no hay en el
proyecto ninguna novedad científica positiva para las parejas”.

Desde el
PP recuerdan, además, que la posibilidad de investigar con células embrionarias
humanas está autorizada desde noviembre de 2003, cuando el Gobierno del PP
aprobó una modificación de la Ley de Técnicas de Reproducción Humana Asistida
que, “defendiendo los derechos de madres y padres y cumpliendo los mejores
criterios científicos, garantizaba la defensa de la salud de las mujeres, el
respeto al embrión y permitía la investigación con células madre embrionarias”.

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