Evo insiste en llevar a adelante a sangre y fuego la Constitución aprobada en una Asamblea sin oposición.
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Domingo, 06 de septiembre 2026

Evo insiste en llevar a adelante a sangre y fuego la Constitución aprobada en una Asamblea sin oposición.
POLÍTICA – AMÉRICA
El presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió este martes una tregua por las fiestas de Navidad y año nuevo, pero por segunda vez en una semana destacados opositores rechazaron la invitación a dialogar para bajar la tensión política en torno a una nueva Constitución nacional.
En un tono conciliador que contrastó la vehemencia verbal de prefectos (gobernadores) y políticos opositores, el gobernante indígena pidió diálogo y descartó dictar un estado de sitio para frenar protestas regionales en demanda de autonomías y contra la carta magna aprobada el domingo.
Morales dijo que una huelga de hambre de cívicos del rico distrito petrolero de Santa Cruz no se justificaba porque las autonomías están garantizadas en el nuevo texto fundamental, que todavía debe pasar por dos referendos.
“Sería importante que nuestras autoridades, nuestros dirigentes, puedan considerar mi propuesta de paz para pasar las fiestas de Navidad y que no engañen, que no mientan (diciendo) que va a haber estado de sitio,” declaró Morales a reporteros en el palacio gubernamental de La Paz.
Casi de inmediato, prefectos opositores que desconocieron la nueva Constitución “plurinacional” restaron credibilidad a la convocatoria presidencial, ratificando su plan de “resistencia” a los cambios impulsados por Morales.
El influyente senador derechista Walter Guiteras dijo que los prefectos de los departamentos de Beni, Pando, Santa Cruz, Tarija y Cochabamba “no acudirán a ningún llamado del jefe de Estado” ni pedirán el levantamiento de la huelga de hambre.
El prefecto cochabambino, Manfred Reyes Villa, calificó a la invitación presidencial como “cinismo” y como “una maniobra para jugar con la inteligencia de los bolivianos.”
“Ya es tarde, nada nos va a parar (…) las autonomías no son concesión de nadie, nos las hemos ganado en referéndum y las vamos a ejecutar,” afirmó el beniano Ernesto Suárez.
Los prefectos oficialistas de Chuquisaca, Oruro y Potosí guardaban silencio, mientras el de La Paz, José Luis Paredes, un opositor moderado, llamó a un “diálogo sincero.”
En un documento firmado el lunes en Buenos Aires y dado a conocer un día después, los mandatarios de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras, Paraguay, Uruguay y Venezuela expresaron su confianza en que Bolivia resolverá su conflicto interno.
Los líderes “expresaron su permanente solidaridad con el pueblo y gobierno de Bolivia y la seguridad de que el vecino país logrará encaminar la actual situación en el marco del pleno respeto de los principios democráticos.”
Morales pidió tregua de fin de año y diálogo al día siguiente de que cinco prefectos llamaron a rechazar la nueva constitución y a iniciar procesos de autonomías en Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando.
Esos procesos, mediante la aprobación de estatutos regionales a partir de esta semana, tendrían menos alcance que las autonomías de departamentos, provincias, regiones y pueblos indígenas establecidas en la nueva carta magna.
Morales denunció antes que la demanda de autonomías sólo para departamentos respondería al propósito de proteger latifundios ilegales, especialmente en Santa Cruz.
Pese a una ley que dispone que los estatutos regionales deben ser aprobados por el Congreso, los prefectos rebeldes anunciaron que los pondrán en vigencia mediante referendos organizados por cuenta propia, sin intervención de la Corte Electoral.
“Nuevamente convoco a las autoridades y dirigentes legal y legítimamente electas de los distintos departamentos a trabajar juntos, en base a la nueva Constitución, la ley de autonomías y el estatuto autonómico,” dijo Morales.
Insistió en que las protestas contra la nueva Constitución no justificaban un estado de sitio, cuya supuesta aprobación fue anunciada en los últimos días por canales privados de televisión y hasta por altavoces en calles de Santa Cruz.
“Bolivia no necesita estado de sitio, aquí no hay ninguna convulsión, entiendo esa preocupación y las huelgas de hambre, pero las huelgas de hambre jamás necesitan estado de sitio, yo he estado cuántas veces en huelga de hambre,” afirmó.
Morales aprovechó la publicación en un diario local de un diseño no oficial de una supuesta futura moneda de la “república de Santa Cruz” para reiterar su denuncia de que las demandas de autonomía ocultarían propósitos de secesión.
“Yo sé que ése no es el sentimiento del pueblo cruceño, sino de algunos dirigentes o algunas autoridades seguramente. ¿Cómo podemos pensar en dividir al país, cómo podemos pensar que Santa Cruz tenga su propia moneda, cuando de manera general está apostándose más bien a unir a Sudamérica?,” concluyó.
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