La Policía egipcia detuvo ayer temporalmente a alrededor de 200 personas en los pueblos natales de las tres personas que ayer perpetraron sendos atentados en zonas turísticas de El Cairo, en los que murieron los tres asaltantes y otras siete personas resultaron heridas, entre ellas cuatro extranjeros.
Hasta el momento dos grupos han reivindicado los ataques en Internet
Los agentes organizaron una operación en el norte de El Cairo, en el distrito
obrero de Shubra Jeima, donde vivían el hombre y las dos mujeres que llevaron a
cabo los dos atentados, hiriendo a cuatro extranjeros.
Las autoridades
estaban investigando si había más miembros de un grupo que consideran fue el
autor de los atentados del sábado y del pasado 7 de abril, en el que murieron
tres turistas y el suicida en un bazar de El Cairo, dijeron las
fuentes.
La Policía afirmó estar estudiando los antecedentes
penales de los arrestados, originarios de las localidades de Al Ammar y Ezbet al
Gabalawi, al norte de El Cairo, en busca de presuntas conexiones con células
terroristas locales.
Un hombre identificado como Ehab Yusri Yassin hizo
estallar ayer la carga que llevaba encima al saltar desde un puente cuando huía
de la Policía, que le perseguía por su presunta vinculación en el atentado del
pasado siete de abril contra un bazar de El Cairo, en el que murieron dos
turistas franceses y un estadounidense.
La explosión de ayer se produjo
cerca de un hotel de cinco estrellas y del Museo Egipcio, uno de los principales
atractivos turísticos de la capital. Como resultado de la explosión resultaron
heridos una pareja de israelíes, una italiana y un sueco, además de tres
egipcios.
Dos horas después, la prometida y la hermana de Yassin
dispararon contra un autobús con turistas israelíes a unos cuatro kilómetros de
distancia del primer ataque, pero murieron abatidas por las fuerzas de
seguridad. Durante el tiroteo resultaron heridos dos egipcios.
El partido
egipcio de la oposición Al Ghad afirmó hoy en un comunicado que la reciente ola
de violencia es el resultado de un “ambiente de opresión y depresión”, en
alusión a las leyes de emergencia adoptadas desde 1981. La oposición ha pedido
en numerosas ocasiones al presidente, Hosni Mubarak, que revoque esas
normas.
Además, la formación política dice que las fuerzas de seguridad
deberían controlar a las células terroristas para prevenir ataques de este tipo.
Asimismo, pidió la comparecencia del ministro del Interior, Habib al
Adly.
Hasta el momento, dos grupos han reivindicado los ataques en
comunicados difundidos en Internet: las Brigadas de Abdulá Azzam y los Muyahidín
de Egipto. Los primeros justificaron los atentados como venganza por las muertes
de los que perpetraron los ataques en octubre pasado contra dos enclaves
turísticos de la península del Sinaí (norte de Egipto) y por los arrestos que
les sucedieron.
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