El Congreso brasileño aprobó hoy el quinto proyecto de ley que endurece las penas contra la criminalidad en una respuesta directa al asesinato de un niño de seis años en Río de Janeiro que conmovió a todo el país y que ha generado varias protestas contra la violencia.
El Congreso brasileño endurece la penas contra la criminalidad
Ahora será de 16 años. Fue tras el asesinato de un niño de seis años en Río de Janeiro. El Congreso aprobó un proyecto que, archivado hacía meses, fue puesto en votación ante el debate sobre la permisividad de las leyes brasileñas.
El Congreso brasileño aprobó hoy el quinto proyecto de ley que endurece las penas contra la criminalidad en una respuesta directa al asesinato de un niño de seis años en Río de Janeiro que conmovió a todo el país y que ha generado varias protestas contra la violencia.
Tras aprobar el miércoles diferentes proyectos para aumentar las penas de los llamados crímenes “hediondos” y limitar los beneficios que pueden ser concedidos a condenados por estos delitos, la Cámara Baja aprobó hoy un proyecto por el que se dobla la pena de adultos que practican crímenes con la participación de menores de edad.
Los proyectos de ley estaban archivados desde hacía meses y fueron colocados en votación esta semana ante el debate sobre la supuesta permisividad de las leyes brasileñas generado por la muerte del menor Joao Helio Fernandes y en el que terció hasta el presidente del país, Luiz Inácio Lula da Silva.
Fernandes murió el miércoles de la semana pasada luego de que un grupo de asaltantes lo arrastrara por la calle durante cerca de siete kilómetros colgado del cinturón de seguridad de un vehículo robado.
Pese a las advertencias de varias organizaciones para que no debatieran proyectos de ley contra la violencia en medio de la conmoción por la muerte del menor, los senadores y diputados no sólo pusieron las iniciativas en votación sino que terminaron aprobando leyes más duras que las que habían sido propuestas inicialmente.
Entre quienes pidieron prudencia a los legisladores en estos momentos figuran el episcopado brasileño, el Colegio de abogados y varias organizaciones de defensa de los derechos humanos.
El presidente brasilero también llegó a pedir “cautela”.
Apenas la Comisión de Constitución y Justicia del Senado, por presiones de parlamentarios oficialistas, se abstuvo el miércoles de aprobar un proyecto por el cual se reduce de 18 a 16 años el límite de la edad penal del país.
Uno de los proyectos aprobados restringe los beneficios penales, como libertad condicional o régimen de prisión semi abierta, que pueden ser concedidos a los autores de los crímenes “hediondos”, entre los que figuran secuestro, violación, narcotráfico, terrorismo y homicidio calificado.
Otro define como una falta grave el uso de teléfonos móviles por parte de los presos.
Estos dos proyectos aún tendrán que ser votados en el Senado antes de que sean sometidos a sanción presidencial.
El proyecto aprobado dobla la pena por asociación para delinquir que puede ser impuesta a un adulto que participa en un crimen en compañía de un menor.
La pena también aumentará para otros crímenes en que adultos involucran menores como cómplices pero en un porcentaje que tiene que ser decidido por los jueces. El Senado, por su parte, aprobó el martes un proyecto de ley que impide al gobierno recortar el presupuesto destinado a la seguridad pública y que ahora tendrá que ser sometido a la Cámara Baja para que pueda regir.
El quinto proyecto, aprobado hoy por la Comisión de Derechos Humanos del Senado, prevé una condena de entre cuatro a 15 años para los adultos que involucran a menores en actos criminales.
La aprobación de los proyectos provocó una división entre parlamentarios que consideran imprudente su votación en momentos de emoción y dolor, y los que, por el contrario, creen que precisamente este es el momento de debatirlos y de mostrar que el Congreso también está indignado con la violencia. Fuente: Telam.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR