El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy ha dedicado un largo capítulo a la política exterior y ha hecho responsable a Zapatero de “degradar” la imagen de España en el mundo y “reducir sus oportunidades” al desarrollar una política “inconsecuente, tercermundista y, en Europa, ruinosa”. Además, Rajoy ha advertido también de que el “empeño” del presidente del Gobierno por “evitar la senda” marcada por el PP y su “sumisión al eje franco-alemán nos puede costar una fortuna”.
Debate en el Congreso español sobre el estado de la Nación
Mariano Rajoy ha sido muy duro con
Rodríguez Zapatero en su intervención en el Debate sobre el Estado de la Nación.
Rajoy ha acusado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de
“traicionar” la Ley de Partidos, de “congelar” el Pacto Antiterrorista y
“revigorizar a una ETA moribunda”. Además, lo ha responsabilizado de “traicionar” a las
víctimas de ETA y permitir a la banda recuperarse.
Rajoy ha presentado un panorama
muy distinto al que ha pintado el Presidente del Gobierno y ha responsabilizado
además a Zapatero de enfrentar como nunca las comunidades, de desguazar la
política anterior sin ofrecer alternativas, ha hecho trizas el PHN, de paralizar
las obras públicas, de arruinar la reforma educativa y de degradar la política
exterior.
Tras su afirmar que el Ejecutivo
socialista se sustenta en el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall y el
líder de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira, Rajoy ha asegurado que al presidente “le
gusta provocar turbulencias y brindárselas a esa galería radical para la que
gobierna”. Además el líder de los populares ha tachado al Presidente de radical.
Rajoy ha acusado a Zapatero de haber dedicado su primer año de gestión a
“reabrir las heridas del pasado” distinguiendo entre “buenos y malos”.
Rajoy ha dedicado un largo
capítulo a la política exterior y ha hecho responsable a Zapatero de “degradar”
la imagen de España en el mundo y “reducir sus oportunidades” al desarrollar una
política “inconsecuente, tercermundista y, en Europa, ruinosa”. Además el líder
del PP ha advertido también de que el “empeño” del presidente del Gobierno por
“evitar la senda” marcada por el PP y su “sumisión al eje franco-alemán nos
puede costar una fortuna.
Rajoy ha utilizado un tono
especialmente duro para reprochar al Gobierno su orientación respecto a la
política antiterrorista, hasta el punto de acusarle de haberse puesto a “hablar
en batasuno” tomando, incluso, ideas de ETA. Rajoy, quien ha remarcado que él si
es leal al Pacto, ha afirmado que la disposición de Zapatero a “llegar hasta el
final” puede interpretarse como que está dispuesto a “saltarse la Constitución,
fulminar la ley de partidos, deshacer el Pacto Antiterrorista, legalizar a
Batasuna, indultar a los asesinos, amordazar a las víctimas y entrometerse en
Navarra.
Rajoy, en el comienzo de su discurso ante el pleno del Congreso
en el debate sobre el estado de la nación, opinó que la tarea de Zapatero ha
venido marcada por su pretensión de “hacer tabla rasa del presente, regresar a
las cavernas del pasado para reconstruir la Historia y volver a comenzar”. El
líder del PP también responsabilizó a Zapatero de permitir que ERC sea el que
lleve “la vara alta” en el Gobierno y de “haber metido en el congelador” el
Pacto Antiterrorista. Frente al “idílico panorama” dibujado por el jefe del
Ejecutivo en su intervención Rajoy resumió en cuatro ideas la situación en la
que está España tras la etapa del PP.
“Gobiernan los socialistas, pero
quien tiene la vara alta es ERC; el Gobierno se dedica a reabrir las heridas del
pasado; en España vuelve a haber buenos y malos y ha resucitado el
cantonalismo”, dijo. “Cualquier que conociera la España que dejó el PP y viera
esto, pensaría que se había metido en el túnel del tiempo”, añadió Rajoy. Para
el dirigente el PP, Zapatero “lo más llamativo” de la política de Zapatero es
“su resuelta voluntad de avanzar con paso firme hacia el pasado”. “Como si la
Historia hubiera estado esperando su providencial advenimiento para detenerse,
hacer tabla la rasa del presente, regresar a las cavernas del pasado para
reconstruir la Historia y… volver a comenzar”, comentó.
Rajoy reprochó
a Zapatero haber despreciado el apoyo que el PP le brindó para cuestiones de
Estado por “considerar mejor para sus objetivos personales que España se
hipotecara en manos de una minoría nacionalista y radical”.
El Gobierno se cruza de brazos en economía y vive de las
rentas
Rajoy consideró que el presidente del Gobierno “se
ha cruzado de brazos” en política económica y se limita a “vivir de las rentas”,
y le recordó que éstas no son eternas. Rajoy insistió en que en el año que lleva
en el Ejecutivo, Rodríguez Zapatero no tiene “nada bueno que atribuirse” en
materia económica, aunque admitió que “tampoco ofrece nada escandalosamente
malo”. Opinó que “ha hecho el ridículo con la vivienda”, pues “nunca tan poco ha
dado que hablar tanto”, y denunció que desde el Ministerio que dirige María
Antonia Trujillo “sólo surgen disparates”.
El
discurso de Rodríguez Zapatero
José Luis Rodríguez
Zapatero abrió el debate de la nación con un recuerdo a todas las víctimas del
terrorismo haciendo un recuento de todas las acciones realizadas por el Gobierno
socialista durante su primer año de mandato. El presidente del Gobierno ha sido
rotundo al afirmar que “nuestro país quiere ver erradicado el terrorisamo y
favorecer el estado de Derecho. ETA solo tiene un destino: abandonar las armas.
La política puede contribuir al final de la violencia”. El presidente del
Gobierno ha anunciado en su intervención de hora y media que solicitará el apoyo
de los partidos políticos para la negociación con ETA y ha adelantado su deseo
de que el acuerdo sobre financiación autonómica figure en los presupuestos del
año que viene.
El jefe del
Ejecutivo subrayó ayer que, algo más de un año después de ser elegido presidente
del Gobierno, “confía más en España y en los españoles”, especialmente tras
comprobar “cómo se nos ve en el mundo”.
Minutos después mediodía, comenzó
el debate del estado de la nación con la intervención de Rodríguez Zapatero,
quien destacó que España es “considerada” en el mundo como una sociedad “abierta
y tolerante, que reconoce la diversidad y que aspira a estar en la cabeza de los
derechos de los ciudadanos”. Añadió que España es una nación “que proclama como
valores más preciados la paz y la solidaridad”, y subrayó que, con esos valores,
“se pueden alcanzar cuantos objetivos nos
propongamos”.
Zapatero ha
reiterado su compromiso de acudir al Congreso para explicar, “si se diera el
caso”, los pasos encaminados al “logro de la gran aspiración de poner fin al
terrorismo” y solicitar el respaldo de todos los grupos políticos. Para el
presidente, la sesión de hoy demuestra cuál sería la postura del PP en caso de
que se iniciara un proceso de negociación en el País Vasco, postura que, a
juicio de Zapatero, es totalmente opuesta a la que ofrecieron el resto de
partido durante la tregua de ETA, cuando gobernaba José María Aznar. El
presidente del Gobierno ha acusado al PP de no haber cesado de hacer uso
partidista del terrorismo desde que perdió las elecciones generales, primero
“levantando cábalas estrambóticas” sobre los atentados del 11-M, y “ahora llevan
tres meses haciendo partidismo con el terrorismo de ETA”.
Zapatero, recordó al
PP, en su discurso inicial en el debate sobre el estado de la nación, que el
Pacto Antiterrorista “obliga cuando se está en el Gobierno y cuando se está en
la oposición”. Esta manifestación del jefe del Ejecutivo arrancó los primeros
aplausos de los diputados socialistas en el debate que celebra el pleno del
Congreso.
Zapatero remarcó que el Pacto antiterrorista se firmó para
sacar la política antiterrorista del debate partidario y advirtió de que
establece además que al Gobierno le corresponde marcar esta política, que debe
ser apoyada por la oposición
Un
discurso triunfalista
La totalidad de
los partidos en la oposición han calificado el discurso del presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, durante el Debate del estado de la
Nación de triunfalista y de no haber abordado los problemas que realmente
aquejan a la sociedad española.
El portavoz del
PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, calificó ayer de “publicitario”, “vacío” y
“a la defensiva” el discurso con el que el jefe del Ejecutivo, José Luis
Rodríguez Zapatero, abrió el debate del estado de la nación. Según opinó Zaplana
en rueda de prensa, Zapatero escenificó una “huida hacia adelante” al eludir
entrar en su alocución, “tremendamente vacía y larga”, en los “temas
fundamentales de debate” y de “mayor actualidad”, principalmente “dónde piensa
llevar a España”.
Su primera valoración es que Zapatero hizo un discurso
“insólito” y “a la defensiva”, al estar centrado más en “atacar a la oposición”
que en dar contenido a sus propuestas de futuro, y limitarse a hacer “anuncios
vacíos”. El PP también echó en falta que Zapatero hablara de “riesgos
económicos” para España, hasta el punto de que le acusó de haber ocultado datos
financieros adversos, y de haber destacado los positivos aunque sin la “altura
de miras” necesaria para reconocer la “inercia económica” del “balance
enormemente positivo y del PP”.