Política

Tony Blair es el primer laborista en conseguir tres mandatos consecutivos

Tony Blair ganó ayer un tercer periodo como primer ministro, hecho sin precedentes para el Partido Laborista, pero el partido vio reducida su mayoría en el Parlamento, según resultados oficiales difundidos la madrugada de hoy. Este resultado propicia el reemplazo de Blair, hacia la mitad de su mandato por un rival dentro del partido, que podría ser el actual ministro de Hacienda, Gordon Brown, una figura popular y a quien se considera como el arquitecto del actual auge económico de Gran Bretaña.

Resultó claro vencedor de las elecciones pero perdió fuerza parlamentaria

El primer ministro inglés, Tony
Blair, que cumple hoy 52 años, recibió ayer como regalo de los británicos un
tercer mandato histórico, pero resultó debilitado políticamente, a causa
supuestamente de su desgaste sufrido por su decisión de intervenir en Iraq.


Los laboristas se impusieron en al menos 324 de las 646
circunscripciones electorales británicas y lograron así la mayoría parlamentaria
necesaria para asegurar la reelección de Blair. Los Demócratas Liberales, el
único de los grandes partidos que se opuso a la guerra, quedaría tercero con 53
bancas, apenas dos más que en la actualidad.


 


El Partido Conservador, que
impulsó una agresiva campaña centrada en el control de la inmigración y más
policías en las calles, no sufrió la humillante derrota que pronosticaban los
últimos sondeos, que le daban menos del 30% de las intenciones de
voto.


 


Howard -que durante la campaña
llamó insistentemente de “mentiroso” a Blair por haber justificado la guerra en
Irak con datos falsos- ganó al parecer 209 bancas, una cifra mucho mayor que los
166 diputados que los conservadores obtuvieron en las elecciones del
2001.


Las primeras 23 bancas adjudicadas
fueron para laboristas reelegidos; una fue para los conservadores en un distrito
marginal crucial y otra a los demócratas liberales, de acuerdo con los primeros
resultados oficiales.

La proyección de su victoria significa un descenso
para Blair después de los triunfos arrolladores obtenidos en 1997 y 2001. En la
Cámara de los Comunes anterior, los laboristas tenían 165 escaños más que toda
la oposición en conjunto.


 


Ese resultado representaba un
revés una humillación pero no una derrota que los opositores habían esperado
asestar al primer ministro que llevó a Gran Bretaña a la controvertida guerra en
Irak. La buena situación económica aparentemente compensó ese encono e influyó
para que los laboristas aseguraran un tercer periodo por primera vez para el
partido.


 


Sin embargo, William Jones, un
analista político de la Universidad de Manchester, dijo que un margen de 66
escaños podría crear una situación de gobernabilidad difícil para Blair.
Cualquier margen bajo 100 constituye una situación difícil”, agregó Jones. El
candidato conservador Michael Howard admitió ya su derrota y, tras felicitar a
Blair, destacó que estos comicios representaron un “paso importante” para los
conservadores.



Rosie Campbell, analista
independiente, coincidió que los resultados significan para Blair “un sangriento
golpe en la nariz”, al que habían llamado los conservadores durante la campaña
electoral. “Pero los resultados podrían haber sido peor” para los laboristas,
reconoció la experta a la AFP.


 


Los resultados de estas elecciones
generales podrían significar que Blair no cumplirá su mandato de cinco años
-para el que ha sido electo- y podría pasar el relevo a su ministro de Economía,
Gordon Brown, más rápido de lo previsto.

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