Europa, Pensamiento y Cultura

Las Edades del Hombre

Me gustaría promover para esta magnífica obra que han sido las Edades del Hombre en su trayectoria de 25 años la candidatura por el premio Príncipe de Asturias de la Concordia, que precisamente se vincula a la protección del Patrimonio y cuyo plazo para presentación de candidaturas finaliza a mediados de Julio de este año

Las Edades del Hombre cumplen 25 años de trayectoria desde su inauguración, dieciocho exposiciones que hunden sus raíces en el rio de la vida, como una justificación de la eternidad,  de las edades del cristiano, de las etapas de la vida, desde el primen guion que emerge de los ojos del icono.

El patrimonio de la Iglesia como guía y báculo de cada exposición   consiguió la fórmula del éxito,  la alquimia sagrada,  todo esto a través de una formulación teórica, que surge de una Iglesia en contacto con la sociedad ,y que cuenta con que los  intelectuales en la trastienda de la Librería Lara, entre otros, José Velicia, José Jiménez-Lozano, Eloísa García de Watttemberg y Pablo Puente, dieron forma a esa primera exposición en la Catedral de Valladolid, en la que visualizo esa única pancarta en la Calle Duque de la Victoria a la altura del edificio en Caja de Ahorros de Salamanca y Soria,  como único elemento publicitario para asegurar una presencia de 1 millón de visitantes, de a pie, sin privilegios. Todavía recuerdo en la cola  a la altura de Cánovas del Castillo a Paco Umbral con Pedro J. Ramírez. El pueblo con su Iglesia.
Que magnifica visión tuvo en esa ocasión Sebastián Battaner, Pio García- Escudero,  en aquel entonces Director General de Patrimonio de la Junta, y Javier León de la Riva como Consejero. Todo esto sin apoyo inicial de los municipios implicados, ni del Gobierno Central, esta inercia de no cooperación, fue cambiando con el paso del tiempo y sobre todo con el éxito de esta exposición.
La restauración del Patrimonio,  con más de 1800 bienes muebles. La rehabilitación de 16 templos, así como la mejora de sus entornos, la legislación normativa  mejorando su  protección y los planes de prevención, supera cualquier voluminoso Plan Estratégico o estudio de consultoría. Hechos son amores….
La identificación colectiva (Volkskultur) de esta muestra, ha sido y es una realidad, y  he tenido ocasión de comprobarlo personalmente cuando al visitar cualquier Iglesia, el guía o el párroco, señalaba con orgullo que  esta pieza o aquel  retablo estuvo en las Edades del Hombre, como si formara parte de un estadio elevado en la valoración patrimonial, consolidando de esta manera el valor de una gran MARCA.
Otra vara de medir agradable y simpática y no por ello de menor categoría  ha sido siempre  el comentario, “esta pieza la robó Erik el Belga”, el sabía lo que hacía.
Es esta identificación colectiva el Gran Valor de las Edades, y no puede ser relegada a un mero conteo de un número de visitantes, en el que todo vale, incluso hacer  referencias a su vinculación con el enoturismo. En esta exposición la novedad no es sólo su recorrido pastoral sino también la aportación al mundo expositivo de una nueva forma de recorrer la historia de la humanidad a través de un hilo conductor sacro.
Sorprende en ocasiones los intereses contrapuestos entre objetivos pastorales y culturales, recuerdo que en una ocasión planteaba al deán de la catedral de Valladolid, Martin Manjares, la restauración de una gran exposición en la Catedral de Valladolid para conmemorar la Evangelización Americana, y con criterio sabio, me planteaba que la Exposición de las Edades en la catedral no era un gran motivo de satisfacción para el cabildo, ya que la paralización durante un año de su actividad litúrgica como parroquia ,había producido la diáspora de feligreses de su misas y celebraciones. Es el mismo argumento que utilizaron los responsables de la catedral de  ST. Patrick en la Quinta Avenida de Nueva York para negar su uso en la edición americana, primando de esta manera la actividad religiosa, de uno de los templos más visitados en el mundo.
Después de 25 años, conviene reflexionar, primero en la sostenibilidad de las exposiciones y avanzar en  el cambio de criterio que se impuso en la muestra de las dos Medinas cobrando el acceso a las exposiciones, si este criterio se hubiera expuesto desde el principio, gran parte de la financiación del patrimonio eclesiástico estaría resuelto.
Hay que señalar que la financiación de la construcción de la Sagrada Familia se sustenta en la entrada de acceso y específicamente del uso del ascensor, esto hay que recordarlo sobre todo, a los que tienen posturas tan cerriles sobre la inversión de un ascensor en la catedral de Valladolid.
 La elaboración de un programa estratégico de las Edades del Hombre es una tarea urgente, en la que la Iglesia de Castilla y León debe recuperar su conexión con los intelectuales de la Comunidad como representantes de la sociedad, los mejores de los nuestros tienen que estar ahí, los nombres son evidentes, teólogos, directores de medios, expertos en patrimonio que recojan y sostengan el relevo del núcleo intelectual que vertebró las primeras ediciones.
Me gustaría plantear dos ideas para conseguir que las Edades no se conviertan en el lento declive de un  espectáculo de gira representado  cada vez en plazas de menor nombre.
 Primero, como dicen los anglosajones, ( back to the basics), volver a los orígenes, a los principios,  el proyecto es de las diócesis en Castilla y León y hay que recordar que los limites organizativos de las diócesis no coinciden con los limites administrativos ni de las provincias ni de la Comunidad Autónoma y así sería necesario reflejar la realidad en Castilla y León de la de Plasencia, Cantabria y Vitoria por poner un ejemplo, ediciones que además tendrían la virtud de apoyar ese gran proyecto del Presidente de la Comunidad que es el autonomismo cooperativo.
El segundo pilar clave del proyecto, las catedrales, volver a ellas, con una misión de sostenibilidad.
Las catedrales de Burgos y Salamanca aprendieron de las Edades la necesidad de facilitar de forma permanente las visitas a los turistas                 y a la vez estos aporten recursos para el mantenimiento y conservación de estos Bienes de Interés Cultural algunos de ellos declarados Patrimonio de la Humanidad. Antes de las Edades, la catedral de Burgos, languidecía en peligro y ´solo la buena acción de su asociación de amigos encabezada por Juan Carlos Elorza, transformó  aquella decadencia, en un  nuevo esplendor de una de las catedrales góticas más importantes del mundo. ¿Por Que no conseguir lo mismo en el resto de las catedrales? ¿Por qué no recrear una lectura permanente de origen pastoral que además garantice su mantenimiento?
De igual forma no hay que desdeñar la internacionalización de la muestra, justificada y exitosa en Amberes y Nueva York y perfecta presentación de la Comunidad en el mundo americano en ocasiones singulares como pudo haber sido en la conmemoración del descubrimiento de la Florida por Ponce León nacido en Santervas de Campos o enlace con la comunidad castellano y leonesa en Méjico y Argentina.
Por último, me gustaría promover para esta magnífica obra que han sido las Edades del Hombre en su trayectoria de 25 años la candidatura por el premio Príncipe de Asturias de la Concordia, que precisamente se vincula a la protección del Patrimonio y cuyo plazo para presentación de candidaturas finaliza a mediados de Julio de este año.
El trabajo de tantas personas sin duda lo merecen. AMEN

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