Economía y Sociedad

No es lo mismo manso que débil

“…En Argentina, aunque las organizaciones agrarias han mostrado su fuerza, siendo el sector más productivo, no dejan de sufrir golpes por parte del Estado…”

A fondo
A pesar de que el campo ha demostrado en innumerables ocasiones su fuerza y su capacidad de resistencia, los golpes hacia el sector más productivo del país no cesan. Ahora, la (mala) nueva se trata de un proyecto de ley del gobernador Scioli para aumentar los impuestos, que afectaría a cerca de 700 mil productores.

En efecto, la Cámara de Diputados bonaerense ya aprobó la propuesta de reforma del sistema tributario provincial, con la que se pretende aumentar más de 1700 millones de pesos la recaudación para equilibrar el déficit presupuestario del último trimestre de este año y de todo el 2010.


Este paquete impositivo (al que le falta la media sanción del Senado), incluye aumentos en el inmobiliario urbano y rural, la creación de un impuesto al movimiento de mercadería en los puertos, la aplicación de incrementos en los sellos en la compra de automóviles, la implementación de un nuevo tributo a la transmisión de bienes heredados y la suba de las patentes de los autos valuados en más de 40 mil pesos.


Como era de esperar, esto generó mucha bronca, en tanto afecta directamente al corazón de los pueblos del interior. No sólo porque toca el impuesto rural en un porcentaje muy elevado (cercano al 30%), sino porque se aplica sobre actividades que ya estaban mermadas, y que por el contrario, necesitan de un empujón.


Sin embargo, esto no preocupa a los funcionarios bonaerenses, puesto que el objetivo está puesto en otro lado. Para el flamante ministro de Asuntos Agrarios, Ariel Franetovich “hay que sincerar todo ese tema tributario en la provincia. No es una cuestión recaudatoria, sino simplemente actualizar esto que hace rato que no se actualiza”.


En sentido opuesto, se expresó el presidente de FAA, Eduardo Buzzi, al opinar: “Lo que importa en materia de inmobiliario es la progresividad y la personalización de impuesto. Acá meten 20%, les importa poco quien es el contribuyente, el asunto es que al final les termine dando el monto que ellos necesitan recaudar y ese es el problema permanente en la provincia de Buenos Aires“.


Ciertamente, las intenciones del gobernador Scioli para con el sector agropecuario son indescifrables. En el punto más álgido del conflicto entre el campo y el Gobierno Nacional, Scioli tomó partido por éste último. Luego hizo varios intentos de acercamiento (que quedaron en gestos) para luego distanciarse nuevamente cuando bajó de la cartera agropecuaria a Emilio Monzó, quien había establecido buenas relaciones con el sector. Ahora, el gobernador pone sus fichas en un aumento de los impuestos en lugar de proponer una ley que impulse la producción agropecuaria.


Cuando las cuentas están en rojo, el hilo se corta siempre por el lado más fino. La (mala) nueva, es que la mansedad que el campo supo revertir cuando se desató el conflicto con el Gobierno, ahora es motivo para que se lo quiera ensillar constantetemnte con retenciones, impuestazos, y falta de políticas a largo plazo.

Fuente: Fundación ATLAS

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