El debate sobre la inmigración en Europa va ganando adeptos a la xenofobia, al desprecio al otro y a la expulsión del diferente.
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Sábado, 10 de octubre 2026

El debate sobre la inmigración en Europa va ganando adeptos a la xenofobia, al desprecio al otro y a la expulsión del diferente.
El primer ministro David Cameron acaba de proponer que los europeos que no encuentren trabajo en seis meses en el Reino Unido sean expulsados. La presión del UKIP deNigel Farage le empuja hacia el populismo.
El Papa Francisco dijo esta semana ante el Parlamento de Estrasburgo que Europa no puede convertir el Mediterráneo en un cementerio. La metáfora se refiere a los miles de personas que pierden la vida al cruzar el mar de la civilización en busca de nuevos horizontes de dignidad.
Es curioso detectar que una de las fuentes que financian el Frente Nacional de Francia sea Vladimir Putin. Todo sirve para golpear al espacio más grande de convivencia y solidaridad que hay en el mundo. La UE no será destruida desde fuera sino que su fragilidad depende de las fuerzas internas.
Si se estudia el recorrido de los extremismos en los años treinta en Europa se detectará que tanto la izquierda como la derecha extrema tuvieron grandes partidarios en Europa. El grueso del nazismo y su idea fundacional estaba en Alemania y en la cabeza de Hitler que fue invadiendo las zonas y países europeos donde había una mayoría de alemanes. Pero había nazis o fascistas en Italia, Austria, Francia, Inglaterra y también en España.
La crisis de los años treinta del siglo pasado agitó las sociedades europeas. Se podrían establecer paralelismos con lo que está ocurriendo ahora. Europa está cansada, desorientada, dividida. Las medidas para atenuar la crisis no dan resultado. Salen movimientos populistas que tienen soluciones retóricas para todo. En el Parlamento Europeo hay una quinta parte de diputados que no creen en Europa, son euro escépticos, xenófobos o ultranacionalistas. No pueden con la mayoría. Pero en sus respectivos países condicionan la política de los partidos que se suben a lomos de líderes extremos que cosechan votos en el descontento de sectores cada vez más desesperados.
Publicado en el Blog de Lluis Foix
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