Llegar a la conclusión de que se ha producido el final del capitalismo es algo tan gratuito como carente de rigor científico.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Sábado, 10 de octubre 2026

Llegar a la conclusión de que se ha producido el final del capitalismo es algo tan gratuito como carente de rigor científico.
Ana Ciuti “Han precipitado el fin de una era de capitalismo”. La frase anterior vendría a significar que era sabido que el capitalismo se iba a terminar. Y no sólo eso, sino que también el problema económico que se está viviendo en Estados Unidos fue causado por el propio sistema capitalista, el cuál contribuyó a autodestruirse. Pretender hacer predicciones o futurología en ciencias sociales representa una verdadera arrogancia, no se trata de ciencias exactas. Uno más uno no es siempre dos cuando tenemos al hombre como principal objeto y sujeto de estudio. ¿En qué se basan para afirmar que llego el fin del capitalismo? ¿Cuáles son los argumentos y las justificaciones que indican que el colapso de Wall Street es causa del mismo sistema capitalista? ¿Cómo hicieron para recavar toda la información (permanentemente cambiante) y llegar a la conclusión: “el fin del capitalismo”? ¿Alguien se habrá tomado el trabajo de preguntar a todos los que optan por una economía capitalista si estaban decididos a abandonar los principios de la filosofía liberal y pasarse a una economía planificada, de corte socialista? ¿A usted le preguntaron? A mí no. “Nada volverá a ser como antes. Regresa el Estado” Esto es un cuento, una ficción muy peligrosa que vale la pena aclarar, ¿alguna vez el Estado se fue?, ¿alguna vez el Estado ha dejado de estar? La desrregulación ¿es realmente la causa del problema? Pues no, todo lo contrario. El momento que estamos viviendo es consecuencia de dediciones tomadas por el Estado. La FED, es la reserva federal. La FED es el Estado, y las políticas monetarias expansivas fueron políticas del Estado, de dinero fácil y expansión del crédito bancario. Pero ¿a qué tipo de Estado corresponden las anteriores medidas que se vinieron aplicando en Estados Unidos desde el 2003? ¿A un estado liberal? que tiende a ser cada vez más pequeño y a dejar que el mercado se regule libremente; o ¿a un estado socialista?, que aumenta constantemente el gasto público y conduce a través de la política económica el mercado. La respuesta está más que clara, fue Keynes, principal defensor de la economía planificada y de la intervención del estado, quien defendía en su “teoría general”, que la expansión del crédito no tendría efectos sobre la inversión. Y fue Hayek, quien sostenía que la creación de nuevo dinero y su inyección en el sistema económico en forma de concesión de nuevos créditos, es la principal causa de la aparición de recesiones económicas y de la quiebra de bancos. Simplemente porque estos créditos no están respaldados por el ahorro voluntario de la gente. El mercado es un proceso donde interactúan millones de personas que toman decisiones para satisfacer sus necesidades, para obtener ganancias, bienes y servicios. En el mercado no existe el monopolio de la fuerza coactiva, que sí tiene el estado y le otorga ese poder para imponer, por eso en el mercado cada uno es libre y decide que hacer. En el mercado existe la soberanía del consumidor: si quiero compro, si no quiero no. En el mercado la competencia indica si alguien esta en el negocio y la actividad adecuada, mediante el éxito o el fracaso. Cuando el estado se intromete en ese orden espontáneo, deja de haber orden. Cuando el estado interviene, subiendo o bajando la tasa de interés, inyectando o contrayendo la oferta monetaria, se desdibujan las señales que sirven como guía para tomar decisiones más o menos correctas: y los individuos incentivados ahora por señales erróneas, convierten sus proyectos de inversión, en des-inversión. ¿Como termina todo esto?, con más Estado, que ahora tiene que hacerse cargo de sus grandes equivocaciones. La intervención trae más intervención: un plan de salvataje millonario no sirvió de mucho, ahora ya anuncian una nueva inyección monetaria. ¿Cómo debería terminar? Con menos salvataje, dejando que la sociedad a base de errores, marchas y contramarcha aprenda sus lecciones, y que todo regrese a su orden natural gracias al poder de saneamiento del mercado, que ya ha quedado demostrado en anteriores ciclos. Que todos paguemos hoy por los errores de unos pocos no es justo, esta “socialización de las perdidas”, poco tiene que ver con el liberalismo y la responsabilidad individual. Los liberales no tenemos la culpa de que George Bush haya dejado de serlo. Los socialistas sienten grandes fascinaciones por las crisis, y por predecir catástrofes. Hace solo un par de meses atrás se encargaban de hablar y escribir en cuanto medio de comunicación tuvieran a su alcance sobre el incremento de los precios en los alimentos. La famosa, reciente y “ya olvidada” crisis alimenticia, que traería una escasez profunda al mundo, nos iba a dejar a todos sin comer, sumergidos en la pobreza y además tardaríamos diez años en recuperarnos ¿cuál es el precio de arroz?, ¿el del maíz?, ¿el de la soja?, y el de todos los productos primarios en octubre de 2008. Los precios internacionales se acomodaron y están en valores similares a los que tenían antes de la escalada, sin ningún súper plan, solo con el libre juego de la oferta y la demanda. Ahora cambiamos de crisis, esta es “La Crisis del Siglo”, ¿como saben que es la crisis del siglo, si este siglo recién esta comenzando?, Estamos en el 2008, quedan 90 años. Fuente: El Diario Exterior
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A