El presidente de Guatemala, Molina, comentó que para “atacar la raíz del problema”, Estados Unidos tiene que “pensar en hacer inversiones en países como Guatemala, El Salvador y Honduras”.
El presidente guatemalteco Otto Pérez Molina dice que $2,000 millones en ayudas federales y otra serie de inversiones de Estados Unidos en Centroamérica podrían ayudar a terminar con el flujo de inmigrantes que cruzan la frontera sur de Estados Unidos.
Pero eso es una locura, indica el líder de una organización benéfica que trabaja con inmigrantes procedentes de Honduras.
“Creo que darles dinero a estos gobiernos es un grave error”, comentó Francisco Portillo, presidente de la Organización Hondureña Integrada Francisco Morazán de Miami. “La corrupción en nuestro país [Honduras] es enorme, no tiene límites. Y el dinero del que están hablando va a salir de nuestros impuestos”.
Dar dinero a los gobiernos centroamericanos de Guatemala, Honduras y El Salvador es básicamente lo mismo que tirarlo, comentó.
En cambio, explicó Portillo, el presidente Obama y el Congreso deberían “asegurarse de que se gasta en ayudar a esos niños que son devueltos a sus países”.
El presidente de Guatemala, Molina, comentó que para “atacar la raíz del problema”, Estados Unidos tiene que “pensar en hacer inversiones en países como Guatemala, El Salvador y Honduras”.
Desde 2008, según un informe del Washington Post, Estados Unidos ha enviado alrededor de $528 millones a estos tres países, un dinero destinado a la seguridad y el cumplimiento de la ley. La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) gastó en 2012 $148.4 millones en estos tres países en educación, desarrollo económico, democracia, medio ambiente, servicios médicos y otros aspectos.
Pero las cosas no sólo no han mejorado, han empeorado. Y cerca de 60,000 niños sin acompañante han cruzado ya la frontera este año.
Publicado en Libertad.org
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