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Gomorra: ahora también en televisión

La mafia ha necesitado de un proceso de desmitificación que pasara, primordialmente, por someterla a un baño de realidad. Porque más allá de improbables lágrimas en la ópera, lo lógico es que el mafioso sea un hortera, que sus negocios apesten y las víctimas tengan mujer e hijos.

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