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El dilema fronterizo entre México y EEUU

“Grande fue mi sorpresa al enterarme que las cosas “están igual de fáciles que siempre” y que la clave de todo es “tener un coyote de confianza, alguien que conoces desde hace tiempo, que normalmente es de la ciudad de la que uno viene”. En el caso de Gregorio, un coyote chilango, es decir un Mexicano del Distrito Federal, conocido de su padre y puntualmente quien los cruzó a él y a su hermanito por primera vez hace dos años, era la persona clave para garantizar su regreso”.

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