Mi contacto con la derecha japonesa se dio a principios de los años 1990, cuando participé en un par de páneles en Japón con Watanabe Soichi, a quien mi editor japonés había elegido (sin yo saberlo) para que tradujera mi libro El fin de la historia y el último hombre a ese idioma. Watanabe era colaborador de Shintaro Ishihara, el político nacionalista que que ahora es gobernador de Tokio.
// MÁS DEL AUTOR

