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Sobre Terroristas, “do-gooders” y deshauciados

Esto que diré ahora es un disparate y nunca lo haría, pero a veces tengo el mal pensamiento de entrar con una AK-47 al estudio de 678, o a la AFIP, o a la Rosada. Pensar o decir estas cosas, aunque no sean la solución real a nuestros problemas, ¿debería ser delito? Incluso si no fuera saludable como catarsis, sigue siendo un ejercicio legítimo de nuestro derecho a la libertad de pensamiento y expresión.

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