La inercia decisoria podría hacerle pensar a Cristina Kirchner que si continúa con lo que hizo su marido entre 2003 y 2007, podrá reproducir los resultados generados en dicho período. Craso error. Pero como digo, los argentinos estamos demasiado ocupados en el día a día como para preocuparnos por esto.
// MÁS DEL AUTOR


