La política española de cooperación se está haciendo cada vez menos comprometida, adoptando un sesgo asistencialista bajo la nueva capa del humanitarismo solidario. La cooperación se está convirtiendo en simple ayuda y parece olvidarse el largo plazo. Por no hablar de la renuncia a utilizar la cooperación como factor de cambio de las estructuras sociopolíticas y jurídicas de los estados africanos, que son las que realmente explican la situación desesperada que vive el continente.
// MÁS DEL AUTOR

