“El principal motivo es el sistema de pérdidas y beneficios, el mecanismo automático del ciclo de regeneración de la libre empresa. Si un empresario realiza un trabajo malo, la gente evita a su firma. Si no repara el error de su camino, la bancarrota es inevitable y generalmente rápida. En claro contraste, si un político comete errores a la hora de satisfacer a un electorado, puede permanecer en el puesto hasta cuatro años; un burócrata, prácticamente para siempre”.
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