A pesar del complejo escenario externo la evolución de la economía chilena es en general positiva. El contexto internacional sigue marcado por la incertidumbre, lo que ha afectado hacia la baja las expectativas de crecimiento de prácticamente todos los países desarrollados. El Instituto Libertad y Desarrollo ha publicado su informe nº 200 de Coyuntura Económica.
“España ha anunciado un nuevo ajuste fiscal por 65.000 millones de euros para los próximos dos años, representando cerca del 6% de su PIB actual. Además, la Unión Europea relajó las exigencias de déficit de España, ya que en vez del 6,3% para este año pasa al 5,3% y para 2013, del 3% al 4,5%.
Dichos anuncios fueron en general bien recibidos, aunque los riesgos fiscales siguen siendo altos y los mercados financieros muestran un gran grado de volatilidad. Estados Unidos, por otro lado, vuelve a mostrar un desempeño más débil a lo proyectado por el mercado, reflejado en la creación de empleos, que en junio fue de tan sólo 80 mil. En el mundo emergente, el dinamismo de China se reduce, debido al deterioro en el mercado externo. El crecimiento económico de este país para el segundo trimestre de este año fue de 7,6%, el más bajo en tres años, debido al debilitamiento de las exportaciones y el gasto del consumidor.
A pesar del complejo escenario externo, la evolución de nuestra economía es en general positiva.
Ésta ha estado marcada por un dinámico mercado laboral y altas remuneraciones, dos efectos que permiten que el consumo de las personas se mantenga alto, lo que a su vez ha provocado una lenta desaceleración en la demanda interna.
La inflación anual del IPC ha caído y se encuentra dentro del rango impuesto por el Banco Central, por lo que la preocupación de esta variable ha pasado a un segundo plano, ya que a corto plazo no existen importantes presiones inflacionarias debido a la caída en el precio de alimentos y combustibles. En el mediano plazo, podrían registrase presiones inflacionarias debido a las condiciones apretadas del mercado laboral y la gradual desaceleración de la demanda interna.
El deterioro de las cuentas externas ha sido bastante acotado por el alto precio del cobre, a pesar de que éste ha tenido un baja, acercándose al su valor de tendencia. La desaceleración de importaciones y exportaciones reflejan los efectos de un menor dinamismo interno como la menor demanda por nuestros productos de Europa. ” (ICE, nº 200 de LyD)
En archivo adjunto se puede leer el documento completo.
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