Colombia / Conflicto Interno
El relator de la ONU para las ejecuciones extrajudiciales, Philip Alston, realizó una visita a Colombia en la última semana de julio, en la que se entrevistó con el presidente Álvaro Uribe Vélez y con víctimas y testigos de la violencia en este país, con el fin de tomar testimonios para un informe que presentará en cinco meses ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con el que se buscará exigir al ejército colombiano encontrar una solución al tema de los falsos positivos.
El problema de los falsos positivos en Colombia son las revelaciones denunciadas a finales del 2008 que involucran a miembros de su ejército en el asesinato de civiles inocentes, para hacerlos pasar como guerrilleros muertos en combate dentro del marco del conflicto armado que actualmente enfrenta el país. Dichas denuncias han puesto en cuestión la política de seguridad democrática del presidente Álvaro Uribe Vélez y cuestiona la protección de los derechos humanos en el país.
En ese sentido, Philip Alston demanda que el ejército colombiano reconozca la extensión del problema y que tome todas las medidas necesarias. Así mismo, se refirió a la ley de víctimas y consideró “incoherente” que el gobierno de Álvaro Uribe no acceda a la reparación por vía administrativa de las víctimas de agentes del Estado, pues actualmente dichas víctimas deben esperar por lo menos seis o siete años por una sentencia final, lo cual, de acuerdo a Alston, es inadmisible en el derecho internacional y desfavorable para la percepción que tiene de Colombia, la sociedad civil internacional, ya que por un lado, ésta es muy consciente de los problemas de violación a los Derechos Humanos, y por el otro, es importante que el gobierno y el ejército ganen la confianza de los actores internacionales, de los cuales dependen para el financiamiento de la seguridad.
Por otro lado, enfatizó en la necesidad de re-estructurar el sistema judicial colombiano, pues sus tribunales militares, en muchos casos, no están preparados para reconocer los casos de violaciones a los derechos humanos, ya que en la justicia militar colombiana, éstos son tratados como bajas justificables al llevarse a cabo en medio del combate.
Sin embargo, no todos los pronósticos de Philip Alston son negativos, pues aclaró que todas las estadísticas que se le entregaron mostraban una gran mejoría y a afirmó que todas le daban a entender que “esa práctica ya no se lleva a cabo”.
De acuerdo a Sergio Jaramillo, viceministro de defensa colombiano, Alston reconoció los avances en seguridad y el descenso de homicidios en Colombia. Además, enfatizó que la seguridad democrática es un éxito y que las ejecuciones extrajudiciales no son responsabilidad de la política del Álvaro Uribe ni de los ministerios, y que son hechos que serán investigados judicialmente.
Es importante que el gobierno colombiano tome acciones frente a las peticiones y recomendaciones de la comunidad internacional, así como es importante valorar el papel del relator de la ONU, para así entablar un diálogo con los países que ofrecen su ayuda económica para respetar los derechos humanos y solucionar el conflicto interno del país.
Por: Catalina Girón








