Reproducimos en su totalidad el mensaje personal que el director del FBI, James Comey, envió el 16 de diciembre a todo su personal. Vale la pena leerlo en estas fechas tan especiales y con la amenaza del terrorismo preocupando a más de uno.
Durante una época del año que por lo general está llena de buen humor, el pueblo americano está sintiendo bastante ansiedad. Ya que creo que con razón el pueblo ve al FBI como una fuerza competente e independiente en la vida de nuestro país, he estado hablando en público más de lo que lo haría normalmente acerca de nuestro trabajo. Mi objetivo es explicar nuestro trabajo e insto a no dejar que el miedo se convierta en atenazante y que más bien lo canalicemos en algo saludable – a percatarnos de lo que nos rodea.
Cuando me convertí en director, cada uno de mis hijos recibió una copia del libro “El valor del miedo”, que enseña a canalizar el miedo instintivo y a percatarse del entorno. Mi familia se enteró de que hay cuatro posibles estados de existencia: Rojo (Uno está en una lucha por la vida); Naranja (Uno se prepara para luchar); Amarillo (Uno está muy consciente de su entorno); y Blanco (Uno tiene los audífonos puestos escuchando música y enviando mensajes de texto en una solitaria estación de metro a altas horas de la noche). Es imposible vivir la vida en un estado prolongado de color rojo o naranja debido a que el nivel de estrés nos destruiría. Más bien, la mayoría vive en estado blanco, moviéndose a través de estacionamientos o restaurantes sin percatarse de lo que está sucediendo a su alrededor. El amarillo es una vida en equilibrio – reconocer que el mal nos rodea, pero percatándonos de ello y no dejando que el miedo nos atenace.
Esta temporada festiva, Uds. tendrán muchas oportunidades de representar [al FBI] ante el pueblo americano en todo tipo de conversaciones. Amigos y parientes les preguntarán que está pasando y si deberían tener miedo. No deberían tener miedo. El Estado Islámico (EI) y otros grupos terroristas no representan una amenaza existencial para Estados Unidos; nuestro gran país es demasiado grande y demasiado bueno. En lugar de ello, los terroristas esperan matar, o inspirar a otros a matar, con el fin de inducir un miedo paralizante. Estos salvajes realmente creen que pueden dañar significativamente nuestro país y nuestra economía a través del miedo. No pueden y no lo harán.
La gente del FBI trabaja todos los días para encontrar y detener a los asesinos. Hemos detenido a muchos este año. Por desgracia, la naturaleza de la amenaza es tal que simplemente no lo podemos ver todo y no podemos detener todo. Debido a que los asesinos potenciales son difíciles de ver, dependemos de la gente y que nos digan cuando ven algo preocupante; dependemos de las personas que viven en amarillo, no en blanco.
Y parte de lograr enrolar esa ayuda tiene que ver con la confianza que nos hemos ganado –y que debemos mantener— con los americanos de toda condición. Siempre he creído que el perdurable poder de este país radica en el talento y el carácter de la gente a la que atraemos. Soy tan afortunado de que mis antepasados vinieran aquí. Mucha gente en ese entonces no estaba muy contenta de tener irlandeses uniéndose a la familia americana, pero lo superaron y ese proceso hizo que Estados Unidos fuera mejor, al igual que sucedió con un sinnúmero de otros grupos. La conexión del FBI con todos los americanos es vital para nuestro éxito. Gracias por mantenerla.
Sea como fuere que Uds. decidan festejar esta época del año, espero que puedan sacar tiempo para apreciar a su familia y amigos, tomarse su bebida favorita y tal vez reír hasta quedarse sin aliento. Uds. han estado trabajando muy, muy duro, haciendo enorme bien por todo el país y alrededor del mundo. Estados Unidos a menudo les pide que corran una maratón. Pero si vamos a seguir protegiéndolo tan bien, Uds deben tomarse un descanso del trabajo de vez en cuando.
En cuanto a mí, en esta Navidad mi familia por fin está viviendo junta en un solo sitio y eso es una gran alegría. Nuestra nueva casa en el área de Washington DC tiene puertas estrechas, pero estoy decidido de todos modos a meter un árbol de Navidad grande y grueso, a pesar del comprensible escepticismo de mi esposa. Tendré que pasar la aspiradora durante meses para recoger las agujas de pino. Pero valdrá totalmente la pena.
Feliz Navidad.
Jim Comey
© Traducido por Miryam Lindberg
© Libertad.org
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