Economía y Sociedad, Política

La burocracia entorpece el combate contra el hambre

“Una de las justificaciones de la burocracia es que ellos son expertos y podemos confiar en que ellos actuarán competentemente cuando se les llame. Así que el World Food Program, la parte de Naciones Unidas que se encarga de tales cosas está en lo cierto, ¿no? ¿Han actuado con rapidez? ¿Han identificado correctamente el problema como una falta de poder adquisitivo, no una falta de comida? ¿Han entregado dinero para animar la producción local en el futuro, en lugar de atascarla con comida?”.

Desarrollo


Tiendo a no enfadarme demasiado ante cualquier estupidez con las que salen los diversos sabelotodos, políticos y burócratas que nos gobiernan, prefiriendo ignorarlas y existir con la resignación de “¿qué esperabas?” y “típico”. Después de todo, ¿para qué están, si no es para gastar nuestro dinero por nosotros? Piense en lo insufriblemente ricos y satisfechos que estaríamos si ellos no estuvieran allí para desperdiciarlo.


 


Entonces aparece algo como la hambruna de Níger y la ira se convierte en la única respuesta apropiada. Recordará usted a Melana Zyla Vickers escribiendo acerca de ello aquí después de ese absurdo artículo del Washington Post culpando al libre mercado. Probablemente no vio algo que escribí para el Globalization Institute de Londres:


 


El peso pesado de la economía en el tema del hambre es Amartya Sen y su estudio en la materia, causa en gran medida de que recibiera el Premio Nobel. Una de sus ideas es que el hambre puede tener lugar (y muchos de los que tienen lugar son de este tipo, como el de Wollo, en Etiopía, en 1974) no cuando hay carencia de comida, sino cuando hay carencia de dinero en las manos de aquellos que desean comprarla.


…


El análisis básico, el de Sen, parece cumplirse en este caso. Hay comida disponible – hay gente importándola – pero la gente se muere de hambre porque no puede permitírsela. La solución es dar a esa gente el dinero para adquirir la comida. Se conoce en el comercio como “arrojar dólares desde helicópteros” y mientras que hay métodos más sofisticados de hacerlo, eso es en esencia lo que es.


 


Es posible que se perdiera esta noticia de la BBC aportando las opiniones de William Easterly:


 


Un problema de los llamamientos dramáticos, observa Easterly, es que no te dan mucho por tu ayuda.


 


“El pago es decepcionantemente bajo”, dice. Poner en marcha el esfuerzo humanitario lleva tiempo, y cuando llega la comida a menudo es demasiado tarde – o la crisis ha desaparecido sola, como parece ser el caso de Níger


…


Occidente no sólo tiende a sobreestimar la eficacia de la ayuda, sino también a subestimar sus efectos perjudiciales.


 


La bonanza mina a menudo la autodependencia.


 


“Que inundar el mercado con comida reduce el precio para los granjeros locales es axiomático”, dice Easterly.        


 


James Shikwati, que dirige la Red Económica Interregional, una ONG keniata, dice que la ayuda para la sequía en su país en los años 90 “mató la producción” en muchas áreas e incrementó la dependencia.


 


Estoy casi seguro de que no habrá visto este texto de alguien que entrega realmente la ayuda en representación de la Unión Europea:


 


Estoy hasta las narices de esta cantinela de que los donantes no reaccionan al hambre en Níger. La UE lleva desde abril buscando activamente socios de ayuda para gastar 4,6 millones de euros. El motivo por el que la gente se muere de hambre en Níger ahora es que algunos de los que pidieron que la ayuda estuviera disponible para sus proyectos de alimentación no presentaron sus proyectos reales antes de comienzos de julio. También sé seguro que una de las organizaciones tiene una “reserva de emergencia” de ayuda para el hambre languideciendo hasta que ocurra en un determinado país de África del sur, una reserva que podría ser fácilmente rellenada y reabastecida. No necesitan esperar a que los países donantes reaccionen.


 


Pero que usted no sepa estas cosas está bien, no es un experto, una de las justificaciones de la burocracia es que ellos son expertos y podemos confiar en que ellos actuarán competentemente cuando se les llame. Así que el World Food Program, la parte de Naciones Unidas que se encarga de tales cosas está en lo cierto, ¿no? ¿Han actuado con rapidez? ¿Han identificado correctamente el problema como una falta de poder adquisitivo, no una falta de comida? ¿Han entregado dinero para animar la producción local en el futuro, en lugar de atascarla con comida? ¿En pocas palabras, nos han enorgullecido aliviando el hambre tan rápido como sea posible con los menores efectos secundarios posibles?


 


No. Desafortunadamente no. Parecen haber hecho exactamente lo contrario a todo eso. En el New York Times de hoy, Natasha C. Burley nos dice que:


 


Pero ahora, después de una estación de lluvias, los granjeros de Níger producen una buena cantidad de grano, la fuente de riqueza nacional. Esto debería ser causa de alegría, pero en uno de los giros que marcan la vida de los países más pobres del mundo, la ayuda que iba encaminada a salvar vidas podría arruinar el modo de subsistencia de muchos de los granjeros de Níger reduciendo los precios.


 


El grano recién cultivado y la comida donada podrían llegar al mercado al mismo tiempo, y con los precios deprimidos, las familias agrícolas pobres pueden verse forzadas a vender el cultivo que normalmente se aparta para consumo propio con el fin de utilizar el dinero para pagar deudas. El efecto sería un nuevo ciclo de hambruna y pobreza.


 


Así que la ayuda alimentaria que no debería haber sido enviada en primer lugar ha llegado tras la próxima cosecha, por lo que todo lo que hará es destruir las vidas de unos cuantos granjeros más y empeorar los problemas en el futuro.


 


¿Queda alguien aún que piense realmente que Naciones Unidas no necesita una reforma? No me importa que no escuchen lo que digo en una página de Londres, pero cuando tratan con el hambre, al menos podrían escuchar al hombre que ganó el Premio Nobel por su estudio de las hambrunas.


 


Las tensiones entre los donantes se están incrementando mientras diversos funcionarios y organizaciones han pedido que se detenga la distribución, por temor a deprimir los precios de los granjeros locales. 30.000 toneladas de comida, apiladas en la vecina Benin y Togo, tienen aún que llegar a Níger, pero Gian Carlo Cirri, el representante de Níger del World Food Program, insiste en que podría hacerse toda la distribución para el 15 de octubre.


 


Así que algunos escuchan, pero no en la burocracia internacional que gestiona el sistema.


 


La mayor parte de las organizaciones de ayuda han estado resistiendo a la decisión del World Food Program de continuar las distribuciones hasta mediados de octubre, por temor al impacto en los mercados locales.


 


Incluso la mayor parte de ellos, pero no el principal. La ira es, espero que esté deacuerdo, la respuesta apropiada.


 


Creo que he dejado bastante claro en mis artículos aquí que no me gusta mucho la idea de una burocracia internacional, ni asumida por la propia ONU ni por la mayor parte de los que acaban echando a perder el trabajo. Pero si la vamos a tener, lo menos que podrían hacer entonces es poner los pies en el mundo real ¿Y hacer que dejaran de hacer las cosas que empeoran los problemas que afrontan? ¿Es eso esperar demasiado? ¿O estoy sentenciado a una vida de desesperación?


 


Tim Worstall es colaborador de TCS residente en Europa. Su próximo libro de lo mejor del blogging británico puede adquirirse en Amazon.co.uk

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú