Para el Consejo de Seguridad de la ONU, el calentamiento global es una amenaza urgente a la paz y la seguridad internacional. Es uno de los grandes desafíos del siglo y puede provocar guerras, modificar fronteras y desencadenar migraciones masivas. El documento presentado por el organismo manifiesta la preocupación de que puede extinguirse el 30% de las especies y que la sequía será una de las consecuencias más palpables que traerá el cambio climático
Amenaza para la seguridad Internacional
Por primera vez en su historia, el Consejo de Seguridad de la ONU se dispuso a tocar el tema del calentamiento global como una amenaza urgente a la paz y la seguridad internacionales, ante el riesgo de que provoque nuevas guerras, altere fronteras, interrumpa suministros de energía y dispare migraciones masivas. “Literalmente, es uno de los grandes desafíos del mundo para este siglo”, sostuvo Emyr Jones Parry, embajador de Gran Bretaña en la ONU quien en su calidad de presidente por este mes del Consejo de Seguridad anunció una reunión especial sobre el tema para el próximo 17 de abril.
Según el documento “Efectos, adaptación y vulnerabilidad”, elaborado por expertos de más de cien países y que lleva el aval de la ONU, la posible suba de la temperatura mundial en 2 grados centígrados durante el próximo siglo supondrá la extinción del 30% de las especies, la caída de la producción agrícola y una elevación del nivel del mar de 4 a 6 metros.
La emisión de gases de efecto invernadero está en gran medida en el origen de esta situación, afirman los expertos. Hay determinadas zonas geográficas y ecosistemas más vulnerables a este fenómeno, entre ellos los arrecifes de coral, los polos, la tundra, los bosques boreales y las regiones mediterráneas, donde se encuentra España. De hecho, se espera que este país sufra a partir de 2020 más olas de calor e incendios, mientras que sus recursos hídricos se verán reducidos.
Según explicó Emyr Jones Parry, el calentamiento de la atmósfera que “es el gran desafío del siglo”, afecta ya los suministros de agua del planeta y en poco tiempo más comenzará a modificar los patrones de hambruna y disponibilidad de alimentos, lo que creará potenciales fuentes de inestabilidad. Además, el aumento del nivel de los océanos llevará a que numerosas poblaciones tengan que ser redistribuidas en varios países, e incluso amenazará la existencia de países enteros.
El encuentro que se realizará en dos semanas en la sede de la ONU espera lograr un consenso para convocar a una cumbre mundial sobre el tema para septiembre de 2008. No obstante, tres de los cinco países miembros permanentes del Consejo de Seguridad – EEUU, Rusia y China- están a la cabeza de los países que más contaminan el planeta con sus emisiones de dióxido de carbono y otros gases que acentúan el efecto invernadero.
Mientras Moscú y Pekín aceptaron a regañadientes realizar el debate sobre calentamiento global el próximo 17 de abril en el Consejo de Seguridad, Estados Unidos no ofreció resistencia. En el último año, el gobierno del presidente George W. Bush, -que retiró su firma del Protocolo de Kyoto destinado a limitar la emisión de gases contaminantes en los países más industrializados- ha estado virando su posición ante el tema y se ha mostrado más abierto a coordinar acciones con otros países para buscar soluciones. De hecho, en su discurso sobre el Estado de la Unión de este año, el propio Bush propuso aumentar los esfuerzos para desarrollar biocombustibles no contaminantes y otras fuentes de energía que reduzcan la dependencia del petróleo.
Finalmente, Parry sostuvo que de no encontrar una solución conjunta para los próximos años, “las causas tradicionales de conflicto que existen hoy son proclives a ser exacerbadas por los efectos del cambio climático”.
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