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Cuba, el día después de la mayor redada juvenil de su historia

El delito de peligrosidad es una aberración jurídica producida por la dictadura totalitaria de Fidel Castro. Desde hace muchos años y de forma periódica, la dictadura hace las famosas “recogidas” de jóvenes en La Habana y otras partes de la isla, y los encarcela sin que hayan cometido delito alguno, aunque se les lleva a los tribunales por la figura de “peligrosidad” que establece que alguien puede ser condenado a prisión sin haber quebrantado la ley.

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“El dictador en picada, por su parte, cuando supo el resultado de la votación -aunque ya lo anticipaba: recuerden que dijo “me importa un bledo” -, recordaría con amargura aquella conversación telefónica privada que hizo pública, como corresponde a un bandido de su calaña, con el presidente de México, Vicente Fox. Hay cosas que la gente no olvida, sobre todo si se es presidente de un país y, de paso, se llegó a la primera magistratura a través de las urnas en unas elecciones democráticas.”

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