Sí vale todo en política
Vale el insulto, la legislación fallida, las explicaciones inexistentes, el “manoseo” de las instituciones, los ataques a la Constitución, el robo, la malversación y la corrupción generalizada en el manejo de los dineros públicos, el nepotismo, el amiguismo y la “venta” de puestos y prebendas y vale ocultar a los ciudadanos los propósitos de determinadas formaciones que gobiernan, o que se proponen gobernar, con tal de conseguir mantenerse o llegar al poder. El “no todo vale en política” es una de esas frases huecas, tontas, con poco sentido y carente de puesta en práctica, que gustan de pronunciar campanudamente los políticos cuando se ven en algún tipo de apuros, para defenderse de acusaciones que, más o menos fundadas, se vierten contra ellos. Pero la realidad y el día a día, demuestran todo lo contrario. En política, en la actual política española sí que vale todo, siempre y cuando sirva para atacar al enemigo político (que eso de adversario es otra gran mentira) y tratar de quitarle de en medio.
