Convulsiones en países del Magreb: Túnez
Llama la atención el hecho de que la población de inmigrantes subsaharianos en Túnez es casi insignificante: apenas alcanza al 0,2% de la población del país y no representan amenaza alguna para la población autóctona. Ello no impide que, con la aparición de nuevos partidos nacionalistas de corte xenófobo, se haya emprendido un acoso a los inmigrantes de piel negra, ante la inquietud de los defensores de los derechos humanos. Kais Said, presidente de la República, se hizo cargo del poder hace dos años en un golpe institucional, sin que haya conseguido atraer las inversiones extranjeras que se proponía. Túnez padece desde hace años una crisis económica y financiera que amenaza cada día con una revuelta popular, mientras el Fondo Monetario Internacional da largas a la concesión de préstamos, en espera de unas reformas estructurales que nunca llegan. Son tiempos convulsos para este país magrebí cuya situación nos afecta de cerca, también porque allí persiste la amenaza islamista resurgida de la fracasada “primavera árabe”.
