Política

El Día de Libertad Fiscal pone de relieve los problemas de Europa

“Cuando existen tantos impuestos diferentes – impuesto de ingresos, impuestos corporativos, IVA, derechos sobre el alcohol y la gasolina, impuestos de la propiedad, impuestos añadidos y todo lo demás – puede ser [realmente] difícil saber dónde se encuentra la frontera real. Y con las tasas de todos esos impuestos variando en un amplio margen entre países, es aún más difícil comparar su propia frontera con la de los contribuyentes de otras partes.”

Eamonn Butler
Cuando las declaraciones de impuestos hacen su entrada, la gente bromea a menudo
con que parecen emplear tanto tiempo trabajando para el gobierno como lo hacen
para sí mismos. ¿Pero cuánto tiempo empleamos en realidad trabajando para las
autoridades fiscales?.

Cuando existen tantos impuestos diferentes –
impuesto de ingresos, impuestos corporativos, IVA, derechos sobre el alcohol y
la gasolina, impuestos de la propiedad, impuestos añadidos y todo lo demás –
puede ser [realmente] difícil saber dónde se encuentra la frontera real. Y con
las tasas de todos esos impuestos variando en un amplio margen entre países, es
aún más difícil comparar su propia frontera con la de los contribuyentes de
otras partes.

Pero existe una medida simple del tiempo que empleamos
trabajando para nuestros gobiernos: el Día de Libertad Fiscal. Y para los
ciudadanos del Reino Unido, ese día feliz acaba de comenzar. Los residentes de
la eurozona, sin embargo, tendrán que ser esclavos durante otras cuatro semanas
antes de que se hayan ganado lo bastante como para pagar sus impuestos.


El Día de Libertad Fiscal compara los ingresos totales de la nación
(ingreso nacional bruto a precio de mercado, en lenguaje técnico) contra la
fracción total que dedican [a] los impuestos, y después lo traduce [el
resultado] a un día específico del año. Así, cerca del 42% del ingreso nacional
del Reino Unido salda los impuestos del gobierno; así que el Día de Libertad
Fiscal del Reino Unido llega transcurrido cerca del 42% del año. En otras
palabras, el británico medio dedica desde el 1 de enero al 30 de mayo a trabajar
para el recaudador de impuestos.

Pero ahora, y en lo que respecta al
resto del año, la gente de Gran Bretaña al menos trabaja para ellos mismos.
Tristemente, los residentes de la eurozona tendrán que trabajar hasta el 28 de
junio antes de que hayan sufragado sus impuestos. Los empleados norteamericanos,
en contraste, se han beneficiado del vigoroso recorte fiscal del Presidente
Bush. Terminaron de sufragar sus impuestos hace casi dos meses, el 11 de abril –
la fecha más temprana en 37 años.

Es cierto, los impuestos en la
eurozona también han decrecido, pero de forma bastante modesta. Desde el 2000 al
2002 (el último año del que se dispone de estadísticas comparables), el Día de
Libertad Fiscal de la eurozona pasó del 3 de julio al 28 de junio.

“Un
motivo de esto podría ser la competitividad fiscal desde Rusia y los nuevos
países que se adhieren a la UE, muchos de los cuales buscan revitalizar sus
economías con impuestos bajos a tasas reducidas”, explica Gabriel Stein,
economista internacional de Lombard Street Research en London, [institución] que
calcula anualmente el Día de Libertad Fiscal para el Adam Smith Institute. Es a
la competitividad a lo que la Vieja Europa ha intentado resistir[se], hablando
acerca de la necesidad de “armonización” fiscal. Pero países como Estonia o
Eslovaquia están determinados a mantenerse competitivos y a convertirse en “las
economías tigre” de Europa, igual que se convirtieron Hong Kong o Singapur en
Asia.

Y en realidad, sí que parece existir un vínculo entre la frontera
fiscal medida en el Día de Libertad Fiscal, y el crecimiento económico. América
(11 de abril) predice un 4,5% de crecimiento este año; Gran Bretaña (30 de mayo)
predice alrededor de un 3 %; pero la eurozona (28 de junio) dará las gracias si
alcanza apenas un 1,7% de crecimiento.

Lo que tienen que ser malas
noticias para Gran Bretaña, donde la frontera fiscal está creciendo
marcadamente. En sólo seis años, el Canciller Gordon Brown ha logrado hacer
trabajar a los británicos seis días extra al año para beneficio de Hacienda.
(Aunque a causa de su destreza con la gravación “cautelar”, no todos parecen
haberse dado cuenta).

Lo que es peor, Brown ha ido engullendo préstamos
para financiar sus expansivos planes de servicios públicos. Pero esa deuda
tendrá que ser sufragada en algún momento, y por supuesto, los futuros
contribuyentes tendrán que saltar la factura. Si se tiene en cuenta eso en el
cálculo, dice Stein, la fecha de frontera real fiscal para Gran Bretaña sería
nada menos que el 11 de junio.

Los opositores políticos de Brown
comienzan ahora a cuestionar lo que compra todo ese dinero de impuestos extra.
En el último año, se han creado alrededor de 88.000 empleos públicos en
educación, por ejemplo, pero solamente 4000 de ellos son profesores de primera
línea. Hay un 16% más de médicos en el buque insignia de la seguridad social de
Gran Bretaña que hace cinco años – pero un 45% más de administradores en el
camino. A pesar de recibir un 50% de fondos más, la productividad en el NHS
[seguridad social] ha caído entre el 10-15%.

No puede haber duda de que
en una economía global más abierta y globalizada, los altos impuestos y los
gobiernos de gasto a espuertas serán metidos en cintura. De los países de la UE,
Irlanda – otro tigre económico – parece el mejor posicionado, con su regulación
relativamente suave y un Día de Libertad Fiscal relativamente temprano (el 7 de
mayo). En el frente fiscal al menos, tanto Grecia (1 de junio) como España (4 de
junio) también parecen [estar] por encima de la media. Pero puede haber
problemas esperando a Italia (24 de junio), Austria y Francia (ambos el 5 de
julio), todos por encima de la media, y Dinamarca (24 de julio), que se
encuentra sobradamente por encima.

Pero el país más lastrado fiscalmente
de la UE – en realidad, de toda la OCDE – es Suecia, con el Día de la Libertad
Fiscal el 29 de julio. En realidad, se ha ganado este premio para tontos durante
años, pero hay señales de que esta economía fiscalmente lastrada de alta
regulación puede también estar resquebrajándose. El Primer Ministro Göran
Persson visitó Bratislava hace un par de semanas y estaba visiblemente
impresionado por el progreso económico de Eslovaquia, construido sobre su tasa
de impuestos del 19%. Bien podría extender ese mensaje entre sus colegas de
Estocolmo.

En lo que a mí se refiere, estoy orgulloso de pagar mis
impuestos en Gran Bretaña. El problema es que estaría igual de orgulloso pagando
la mitad del dinero.

Fuente: Adam Smith
Institute

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