Después de la captura del temible líder de Sendero Luminoso Abimael Guzmán en septiembre de 1992, y luego de su condena a cadena perpetua en la cárcel de máxima seguridad de la Base Naval de El Callao, los peruanos pensaron que había llegado el fin del terrorismo en el Perú.
Manriquel Pacheco
Cabe recordar que Guzmán, conocido también con el sobrenombre de presidente
Gonzalo, desató una guerra armada contra el estado en 1980 y que al cabo de 20
años de irrupción, dejó un saldo aproximado de 70 mil muertos y pérdidas
materiales que ascienden a 26 mil millones de dólares.
El caso es que con
la captura del cabecilla, Sendero Luminoso no feneció, sólo se desintegró. Sus
cuadros dispersos en el campo comenzaron a reorganizarse a partir del momento en
que Abimael Guzmán firmara un acuerdo de paz con su captor Alberto Fujimori en
1996, ex presidente fugitivo del Perú.
Hoy, las bases de este ´´nuevo
Sendero´´, rediseñado militarmente, se concentran en tres departamentos del país
con el nombre de comités regionales. Sus dominios abarcan el valle del río
Apurímac, en Ayacucho, el valle del Ene en Junín, con hegemonía en la provincia
de Satipo y el valle del Huallaga en Huánuco.
Fuentes de inteligencia han
confirmado que columnas terroristas incursionan con mayor presencia en los
poblados de estos valles, desatando el terror y ajusticiando a policías y
civiles. Hasta la fecha, la mayoría de víctimas se han registrado en el Valle
del Huallaga, región que comanda Filomeno Cerrón Cardozo o camarada
Artemio.
Por sus actuaciones, Artemio es el artífice más visible del
resurgimiento del terrorismo en el Perú. En reiteradas ocasiones lanzó
proclamas, amenazando reanudar los ataques contra blancos del estado, si el
actual gobierno de Alejandro Toledo no negocia una amnistía para liberar a su
jefe y compañeros de prisión. La consigna que propaga el nuevo líder de Sendero
Luminoso es: ´´Solución política a los problemas derivados de la guerra´´. Al
respecto, agentes antiterroristas y la Fiscalía de la Nación han dado a conocer
que la frase utilizada por Artemio es la misma del repertorio de Abimael Guzmán
y su cúpula, quienes desde la cárcel continúan dirigiendo las acciones
terroristas.
Sin embargo, el experto en temas de subversión Raúl Gonzales
sostiene que el actual gobierno del Perú tuvo la oportunidad de acabar con el
terrorismo. Pero Alejandro Toledo no lo hizo, y en el preciso momento en que
Abimael Guzmán estaba derrotado en el plano jurídico-político, pretendió que
liberaran de la prisión a sus seguidores.
Las afirmaciones de Gonzales
resultan escalofriantes cuando dice que el tema subversivo en el Perú es un
problema que las autoridades que, por algún motivo, no quieren tocar ni abordar
aun cuando es un hecho real. Lo real es que Sendero Luminoso está ganando
terreno ante la actitud benevolente de Alejandro Toledo y de los altos
magistrados. Tan es así que el terrorista Artemio y sus secuaces confrontan una
nueva guerra sangrienta en el Perú para plasmar, a su modo, las tareas de la
revolución comunista y preservar el “pensamiento Gonzalo´´.
Yaquí surge
la gran pregunta, ¿quiénes son los que han propiciado toda esta situación
crítica en el Perú, dando rienda suelta a los terroristas? Como principal
responsable hay que señalar al Tribunal Constitucional, que anuló la pena de
cadena perpetua y terrorismo agravado, obedeciendo instrucciones de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos.
En consecuencia, el abogado defensor
del sanguinario autor intelectual de Sendero Luminoso, acogiéndose a la
indulgencia del Tribunal Constitucional, está empeñado a toda costa en que
Abimael Guzmán salga en libertad, porque argumenta que su defendido y ocho de
sus secuaces se encuentran arbitrariamente detenidos desde su captura en
1992.
Es inaudito que organismos internacionales e instituciones del
Estado, lejos de buscar el camino para erradicar definitivamente el terrorismo
en el Perú, aboguen por un grupo de criminales, alentándolos nuevamente a tomar
las armas en contra de un pueblo que anhela la paz y no la violencia.
Fuente: El Nuevo Herald –
Miami
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