Europa, Política

Elecciones autonómicas en Cataluña: Abiertos todos los escenarios

Se me ocurren varias hipótesis para reflexionar en el desayuno del lunes por la mañana.

Un profesor de la Universidad de Montreal me decía este verano que a la mañana siguiente del segundo referéndum, el de 1995, se respiraba un ambiente de relativa calma en las aulas, en las oficinas y en las calles de las ciudades de la provincia de Quebec. La ruptura social se había evitado.

Los unionistas consiguieron el 50,58 % de los votos y los independentistas que, si ganaban, declararían la independencia unilateral al día siguiente, alcanzaron el 49,42%. Una diferencia de sólo 54.228 votos con una participación histórica del 93,52%. La campaña se había radicalizado en extremo, pero al día siguiente se había recuperado el respeto mutuo.

No es oportuno hacer comparaciones con lo que va a ocurrir en las elecciones del domingo. Catalunya no es Quebec y Canadá no es España. El contencioso sigue muy vivo en Quebec. Y volverá a resurgir más adelante. Quebec ha perdido fuerza económica y política respecto a Toronto pero se han mantenido las formas entre las comunidades francófonas y anglófonas.

No me impresionan las amenazas que se ciernen sobre Catalunya, atizadas por los profetas de las catástrofes previas de aquí y de allí. Tampoco me creo que en una Catalunya independiente seríamos más felices, no habría corrupción y las pensiones estarían mejor retribuidas. El país es el que es y no va a cambiar en unas elecciones ni proclamando una república catalana. En cualquiera de las dos alternativas, sí que habrá que garantizar el respeto mutuo, una condición para que todos podamos vivir en libertad.

Se me ocurren varias hipótesis para reflexionar en el desayuno del lunes por la mañana. La primera es una victoria de la híbrida lista de Junts pel Sí. Si los planes de Artur Mas se llevan a cabo entraremos en un periodo constituyente que se prolongaría 18 meses y que nos conducirían a unas nuevas elecciones constituyentes. Habrá que ver cómo van a reaccionar Oriol Junqueras, Carme Forcadell, Muriel Casals y Raül Romeva. Junqueras ha dicho que con un resultado así plantearía una declaración unilateral de independencia.

La segunda hipótesis es que la mayoría independentista sólo se alcance con la suma de la lista de Romeva y la de la CUP que encabeza el periodista Antonio Baños. En este caso queda en el aire quién será el presidente de la Generalitat si, como se ha manifestado explícitamente, la CUP no va a dar el voto de investidura a Artur Mas. Puede salir elegido en una segunda votación, pero las tareas de gobierno quedarían hipotecadas por un partido que podría hacer las veces de ERC en la legislatura última.

Una tercera opción sin victoria independentista abriría una incógnita sobre la gobernabilidad. La última, no descartable, es que lo que ocurrió en Barcelona en las municipales se repita en Catalunya en los próximos meses. Todos los escenarios están abiertos.

Publicado en La Vanguardia el 24 de setiembre de 2015.

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