Política

Uruguay: La izquierda consolida su poder político

“El aumento en la influencia política del Frente Amplio, favorece el proyecto del presidente Tabaré Vázquez y de la coalición progresista, porque le facilita articular algunas de sus propuestas fundamentales en el interior del país.”

Kintto Lucas
La coalición de izquierdas Frente Amplio que en octubre del año pasado ganara en
primera vuelta las elecciones presidenciales, consolidó ayer su posición
política dominante al ganar por primera vez los más importantes departamentos
(provincias) del interior del país. El Frente Amplio retuvo por cuarta vez
consecutiva el gobierno de Montevideo con aproximadamente el 60 por ciento de
los votos. Ricardo Ehrlich, un científico vinculado al Movimiento de
Participación Popular (liderado por los tupamaros) es el nuevo Intendente
(Alcalde) de la capital uruguaya.

Pero además del triunfo en Montevideo,
el Frente Amplio desbancó a los partidos tradicionales de algunos de sus feudos
más significativos: Paysandú y Rocha al Partido Nacional, y Canelones y Salto al
Partido Colorado. El frente de izquierdas también tiene mayoría en Treinta y
Tres, Florida y Maldonado.

Uno de los resultados más significativos se
produjo en Canelones (segundo colegio electoral del país después de Montevideo),
feudo tradicional colorado, donde el Frente Amplio superó el 60 por ciento de
los votos con el doctor Marcos Carámbula, reconocido militante de la izquierda
desde hace décadas.

El Intendente electo por Montevideo, Ricardo Ehrlich
llamó a construir un “proyecto metropolitano” junto con Canelones. Luego de
agradecer, sobre todo, a los militantes de la izquierda que a su juicio fueron
el pilar fundamental de una campaña “corta y austera”.

Ehrlich esbozó
las primeras medidas que adoptará desde el próximo 7 de julio cuando se produzca
su asunción. Su principal anuncio estuvo centrado en la implementación de un
“proyecto metropolitano” en coordinación con el departamento de Canelones
mediante el cual se pondrá énfasis en el desarrollo productivo.

El
“histórico triunfo en Canelones, sin duda marca un nuevo rumbo que abre camino a
un proyecto metropolitano donde los departamentos limítrofes a Montevideo puedan
sumar y conjugar sus esfuerzos, recursos humanos y sus sueños para
construcciones comunes”, señaló Ehrlich.

En Maldonado (Departamento
donde está ubicado Punta del este) el obrero de la construcción Oscar De los
Santos, de 43 años de edad, hijo de una empleada doméstica y militante comunista
en el pasado, es el nuevo Intendente, lo que para mucho es sintomático de los
cambios que se viene procesando en Uruguay. para muchos es hasta simbólico que
un obrero dirija el departamento donde se encuentra el balneario de Punta del
este que convoca cada año bajo el sol del verano austral a las familias
adineradas de la región, en especial de la Argentina, y de Europa.

Por
su parte el diario La República de Montevideo definió de modo contundente el
giro electoral en estas elecciones: “La guillotina de las urnas cercenó ayer de
un solo tajo la cabeza hegemónica del conservadurismo de tierra adentro. Una
verdadera revolución democrática tuvo lugar ayer en las urnas al producirse el
alumbramiento de un nuevo Uruguay donde por primera vez en su historia se
quiebra la hegemonía conservadora en el interior del país y la izquierda obtiene
8 departamentos esenciales para la vida de la Nación (los que reúnen la mayor
parte de la población), 5 de los cuales generan más del 80% de la riqueza
nacional.”

Según algunos analistas, el aumento en la influencia política
del Frente Amplio, favorece el proyecto del presidente Tabaré Vázquez y de la
coalición progresista, porque le facilita articular algunas de sus propuestas
fundamentales en el interior del país.

La estructura unitaria del
Uruguay potencia los poderes del Ejecutivo y el Parlamento y relega el de los
municipios. Pero inevitablemente, esos espacios locales, resultan indispensables
por su vínculo directo con los ciudadanos en la prestación de los servicios
básicos y atención primaria.

Una de las piezas claves en la primera
etapa del gobierno frentista a nivel nacional es el desarrollo del Plan de
Atención a la Emergencia Social, un conjunto de acciones dirigidas a cubrir las
necesidades básicas de la población más excluida.

Sobre esta cuestión,
el analista Daniel Chasquetti, del Instituto de Ciencia Política de la
Universidad de la República declaraba a la agencia IPS que “Si se cumple la
promesa de incorporar a las intendencias al Plan, habrá un punto de tensión. Eso
exige coordinación institucional, algo a lo que el Estado uruguayo no está
acostumbrado y en la que pueden chocar distintas lógicas, cuando hay intendentes
que privilegian el clientelismo”.

Para diversos analistas, el triunfo
frenteamplista es un nuevo desafío para el gobierno uruguayo, pero ahora con la
ventaja de tener el control político en ciudades claves del interior. Los miles
de nuevos votos que permitieron este avance del frente provienen del desengaño y
el hartazgo de uruguayos que hasta ahora votaban por las fuerzas tradicionales.


Chasquetti destacó que el resultado electoral significa un “gran
espaldarazo” para el gobierno de Tabaré Vázquez. “Fue beneficioso para el
gobierno y, en particular, para el Encuentro Progresista como partido, en un
proceso que se inició el año pasado con las elecciones nacionales”, comentó
Chasquetti. “Es un gran espaldarazo para Tabaré Vázquez, a 60 días de asumir el
gobierno, porque no solamente tiene mayoría en el Parlamento, sino también una
correlación de fuerzas muy favorable en el Congreso Nacional de Intendentes”.


En la hora de la victoria la dirigencia de los diversos sectores que
integran el Frente Amplio, una estructura política mezcla de frente y movimiento
destacaron el trabajo de la militancia frenteamplista que desde hace más de
treinta años han venido sembrando para “esta y futuras cosechas que aseguren un
tiempo mejor para el pueblo uruguayo”. Antes de votar en el barrio obrero del
Cerro, en Montevideo, el líder tupamaro y Ministro de Agricultura, Ganadería y
Pesca, José Pepe Mujica se refirió a la situación de pobreza en la que está
inmersa buena parte de la sociedad, una de las puntas de la “herencia pesada”
que recibió el nuevo gobierno, y enfatizó que el pozo no está en las calles “el
pozo es de carácter social”.

“Yo no quiero discutir si la Intendencia
(Gobierno Departamental) debe tapar pozos o no, mala suerte. No quiero
intendentes que anden discutiendo esas bagatelas. El gran pozo que tenemos es de
carácter social. Preciso una Intendencia que pelee en eso, ayudando al gobierno
nacional (a solucionar los problemas sociales). A Ehrlich le da la nafta y tiene
la estatura para eso”, afirmó Mujica.

La nueva victoria de la izquierda
uruguaya lleva a recordar las palabras del propio Mujica luego de que el Frente
Amplio ganara las elecciones nacionales en octubre del año pasado, cuando dijo
con la sabiduría que lo caracteriza: “No sé lo que se viene. Se viene un
ventarrón. Yo sé que es mucho más fácil soñar que poder construir, y seguramente
que en nuestro horizonte hay futuras frustraciones. Pero no voy a traicionar a
mi pueblo. Lo poco o mucho que me quede lo voy a poner. Y cuando no pueda más me
moriré o me acostaré abajo de un árbol. Los pobres piden poco.

Pero
piden. Lo primero es comida para los gurises que tienen anemia, porque después
nos van a costar más”.

Fuente: Venezuela
Analítica

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