Nuevamente el gobierno vuelve a reconocer que su sistema no funciona. El problema es que hacen un pésimo diagnóstico de la marginalidad, tanto en el origen del problema como en la solución.
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Martes, 21 de julio 2026
Nuevamente el gobierno vuelve a reconocer que su sistema no funciona. El problema es que hacen un pésimo diagnóstico de la marginalidad, tanto en el origen del problema como en la solución.
El estatismo, la falta de libertad, crea el delito. Primero porque las cargas impositivas abusivas –que aumentan con la represión que también potencia la corrupción y la arbitrariedad- crean pobreza al ser derivadas hacia abajo vía precios, por ejemplo.
La recopilación y el análisis de grandes volúmenes de datos ya no es solo obra de un Estado policial, sino la actividad continua de muchas empresas. Los llamados big data no sirven para todo, ni resuelven los males del mundo, pero permiten nuevos servicios muy útiles, desde el simple corrector ortográfico al control de las epidemias de gripe. También suponen nuevos peligros para la libertad y la intimidad de las personas.
Bajo los nombres de Ley Orgánica de Protección de la Infancia y Ley de Protección de la Infancia, los dos anteproyectos pretenden reforzar la legislación española sobre menores con nuevas garantías.
La crítica moral y las exhortaciones para que cese la corrupción y se castigue a los culpables –totalmente necesarias- no tienen generalmente mucho efecto y derivan, casi siempre, en medidas que no poseen la menor capacidad real para combatirlo.
Con esa incomoda realidad, las protestas son casi naturales. El problema es que esperar que Nicolás Maduro pueda resolver esta crisis, lo que es como pedirle peras al olmo. No ocurrirá. Porque simplemente no sabe como hacerlo. Por ceguera intelectual y por obvia incapacidad de gestión.
Es cierto que el pensamiento liberal reconoce el profundo valor que tienen los empresarios y emprendedores para el desarrollo económico. Esto de ninguna manera quiere decir que los liberales idealicemos al sector empresarial.
Rusia es una gran potencia que bascula cíclicamente entre Oriente y Occidente, entre Europa y Asia, dependiendo de los péndulos internos o de la política mundial. En el siglo pasado fue claramente internacionalista invocando un nuevo orden mundial.
Cedice Libertad, está cumpliendo tres décadas de existencia. Es una fecha especial, no tanto porque esa cifra representa para cualquier organización civil un período prolongado, sino porque la mitad de ese lapso ha transcurrido en un ambiente signado por una acentuada estatización de la vida social.
El Director General Internacional de Tecnocom, multinacional del sector de las TIC, confirma la evolución y crecimiento sufrido a pesar de la crisis en parte favorecido por la expansión y consolidación por Latinoamérica y reconoce el escaso papel de la mujer en un sector, con una clara tendencia al alza.
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