Economía y Sociedad, Política

Las perspectivas del mundo para el 2007

Las resistencias que generan la inmigración ilegal y la convivencia con los musulmanes, además de producir conflictos, puede favorecer a las fuerzas políticas xenófobas, como Jean-Marie Le Pen en Francia. La combinación de este problema con revueltas y terrorismo, será una cuestión relevante. No habrá margen para retomar el tema de la Constitución Europea, ni será facil avanzar en una política externa común.

Rosendo Fraga
En los Estados Unidos se prevé que el crecimiento continuará pero algo más bajo, mientras que el liderazgo del presidente George W. Bush irá declinando tanto dentro como fuera del país. El FMI prevé un crecimiento del 2,9%, Consensus del 2,6% y The Economist del 2,4%.

En la política interna el Presidente vive el séptimo año de gobierno, cuando inevitablemente se pierde poder y la derrota electoral en la elección legislativa de noviembre incrementa dicha situación. Además, durante el año avanzará la lucha por las candidaturas presidenciales en los dos partidos, que contribuirán a que el poder real se vaya trasladando hacia los eventuales sucesores.

Aunque Bush intente mantener intactas sus atribuciones, un Congreso controlado por la oposición –aunque los republicanos recuperen influencia en el Senado por razones circunstanciales- lo obligará a aceptar puntos de vista de la oposición para poder gobernar. Frente a Irak, aún cuando quiera mantener su política, la situación lo obligará a cambiarla.

En el frente externo, con un liderazgo más débil y con Estados Unidos desacreditado en la opinión pública mundial, Bush se verá obligado a buscar el apoyo de la Unión Europea (UE), Rusia, China y Japón, para manejar los problemas y crisis internacionales.

En Europa se estima un crecimiento del 2% en la zona del euro, los problemas migratorios y de convivencia con el mundo musulmán serán crecientes y tendrán lugar elecciones en Francia y el Reino Unido. Será un buen año económico para el continente, que promediará cerca del 3% de crecimiento, sumando a la eurozona al Reino Unido y los países recientemente incorporados.

Pero los gobiernos europeos seguirán enfrentando fuertes resistencias para avanzar en las demoradas reformas para no perder competitividad. En Gran Bretaña es posible que gane la elección un conservador reformista, David Cameron, y en Francia una socialista moderada, Ségoléne Royal, terminando las eras de Tony Blair y Jacques Chirac.

Las resistencias que generan la inmigración ilegal y la convivencia con los musulmanes, además de producir conflictos, puede favorecer a las fuerzas políticas xenófobas, como Jean-Marie Le Pen en Francia. La combinación de este problema con revueltas y terrorismo, será una cuestión relevante. No habrá margen para retomar el tema de la Constitución Europea, ni será facil avanzar en una política externa común, manteniéndose enfoques diferentes dentro de la UE de los 25.

La incorporación de Rumania y Bulgaria, quizás sea la última con el actual sistema. Es probable que aumente el temor a Rusia por su influencia a través de la energía y la preocupación por el medio ambiente, pero no habrá reacción frente al retraso relativo del continente en ciencias y tecnología respecto a Estados Unidos y el Asia.

Este continente no reducirá el ritmo de crecimiento económico y China aumentará su influencia política, al igual que India y Japón. China volverá a crecer 10% según el FMI y seguirá aumentando su influencia estratégica regional, profundizando relaciones bilaterales con Estados Unidos y Rusia e incrementando su rol económico mundial. India crecerá cerca del 8%, confirmando su crecimiento sostenido, acentuando también su rol estratégico por la convalidación de su desarrollo nuclear. Pakistán -la otra potencia nuclear del continente- seguirá reduciendo conflictos históricos con India y avanzando en la cooperación antiterrorista con China y Washington.

Japón crecerá algo más del 2% y avanzará en su giro nacionalista, creando el Ministerio de Defensa e incorporando contenidos “patrióticos” en el sistema educativo. La alianza militar con Estados Unidos., se mantendrá como forma de equilibrar el poder de China. La amenaza nuclear que significa Corea del Norte, podrá ser contenida aunque no neutralizada, pero difícilmente estalle una crisis, con Corea del Sur jugando un rol de moderación. Tailandia, Indonesia y Filipinas, seguirán siendo países relativamente inestables, a diferencia de Vietnam que consolidara su crecimiento con el modelo político chino.

En Medio Oriente, la crisis avanzará, con el conflicto entre chiítas y sunnitas aumentando su gravitación y Estados Unidos perdiendo influencia en la región. El enfrentamiento entre las dos facciones musulmanas se parece a las guerras de religión en la Europa del siglo XVI entre católicos y protestantes. Las contradicciones se agudizarán. Los aliados chiítas de Washington lo seguirán siendo de Irán en el conflicto musulmán, y los enemigos sunnitas lo serán de Arabia Saudita en el mismo. Estos conflictos pueden derivar en guerras civiles en Irak, Líbano y Palestina, como ya está sucediendo entre los talibanes y los musulmanes moderados en Afganistán y en menor medida en Pakistán.

Hezbollah seguirá siendo la mayor amenaza inmediata para Israel, que resistirá el diálogo con Irán y Siria y presionará para detener el plan nuclear iraní. Pero Estados Unidos y la UE apoyarán el diálogo con dichos países, mientras probablemente se inicie el retiro de tropas de Irak, pese a los deseos de Bush.

Irán no abandonará su proyecto nuclear, pero no precipitará una crisis por él. En Turquía la estuación seguirá estable, siempre que la minoría kurda que se consolida en Irak no se vuelque a la acción terrorista. La inédita combinación de altos precios del petróleo con expansión económica mundial, seguirá generando un crecimiento económico en esta parte del mundo de alrededor del 5%, pese a su inestabilidad política y estratégica.

África y América Latina seguirán creciendo por el alto precio de las materias primas que exportan, aumentando las diferencias tanto en desarrollo como en estabilidad política dentro de estas regiones. Según el FMI, la primera crecerá 5,9% -sería la única región del mundo que crecería más que en 2006- y la segunda 4,2% -para la CEPAL 4,8%-.

La creciente demanda de materias primas de África por parte de China e India, llevará a varios países a crecer por encima del 10%, pero los conflictos entre milicias islámicas y minorías de otros credos, como los que afectan a Sudán y Somalía, seguirán en aumento, sobre todo en el Cuerpo de África. Nigeria -mayor exportador de petróleo del continente- puede tornarse más inestable.

Mientras, tanto en el Norte del continente como en el Sur, habrá más estabilidad y mayor crecimiento en países como Egipto y Sudáfrica.

En América Latina, México y Brasil crecerían menos que el promedio -entre ambos son dos tercios de la región- lo que explica porqué seguirá siendo la región del mundo emergente que menos crecerá en 2006, aunque sea un buen año en términos históricos. La posible desaparición de Fidel Castro dará mayor espacio al liderazgo anti norteamericano de Hugo Chávez, a quien Lula buscará contener dentro de América del Sur, donde países como Bolivia y Ecuador pueden precipitarse a crisis de gobernabilidad.

——————

Fuente: Nueva Mayoría (Argentina)

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú