Política

Show match

“…Circuló un mail que la producción de Tinelli había cobrado del gobierno tres millones de dólares para no señalar los problemas serios que padece nuestro país, y sí, en cambio, en forma de comicidad, mejorar la imagen decaída del matrimonio…”

Richard Ramsay
El ciclo de televisión que conduce Marcelo Tinelli, ha sido funcional al gobierno en los últimos años, ya que desde la caja boba se entretenía a un público proclive a ver este tipo de programas, que lo alejaba de los problemas cotidianos: no pensaba y esto era beneficioso para el gobierno.

Ahora, que comenzó nuevamente su ciclo Show Match, no sólo sigue cumpliendo el mismo rol que ciclos anteriores sino que se ha convertido en una propaganda subliminal oficialista. El matrimonio es piola, genial, inteligente, capaz de llevar a cabo las más difíciles destrezas, mientras que la los imitadores de los candidatos de la oposición son todos boludos en mayor o menor grado. Feroz el ataque a Julio Cobos, uno de los más odiados por Néstor y Cristina K.


Circuló un mail que la producción de Tinelli había cobrado del gobierno tres millones de dólares para no señalar los problemas serios que padece nuestro país, y sí, en cambio, en forma de comicidad, mejorar la imagen decaída del matrimonio.


Aún sigue rondando en la mente de los K la influencia que tuvo este programa para deteriorar la imagen del ex presidente Fernando De la Rúa, y no querrían correr riesgos. Por su parte Tinelli ha invertido mucho dinero en esta apuesta, y tres millones de dólares servirían para mitigar algunos gastos incurridos en la puesta en escena del programa.


Una encuesta circularizada por internet preguntaba si el programa puede influir en la votación del 28 de junio. Creemos que para el primer y segundo cordón bonaerense tendría su influencia. Por ello, no nos tendría que extrañar que se distancie de la oposición y resulte elegido.


Esto no se si es bueno o malo, ya que la implosión que con seguridad se va a producir antes de fin de año en nuestro país, le explotaría en las manos y no habría excusas para buscar los enemigos del proyecto o plan de gobierno como responsables del fracaso.


De lo que sí estamos seguros que el 2011 no los tendría como candidatos presidenciales ya que la crisis profunda que sufren los ciudadanos de toda clase y condición social no podría disimularse.


Sin duda tendrían dos años más para mantenerse alejados de los Tribunales, pero a la postre, con justicia renovada e independiente, este transitar sería inevitable.

Fuente: Fundación ATLAS

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

No se encontraron resultados

Menú