Ucrania ante una derrota desastrosa
La visita de Emmanuel Macron a Berlín supuso un espaldarazo al compromiso europeo en la defensa de Ucrania, pero alemanes y franceses mantienen reticencias al envío de tanques Leopard y Lecrec por temor a aparecer a ojos de Moscú como países beligerantes, olvidando que una victoria de Putin dejaría a toda Europa, no solo a Ucrania, en una posición profundamente vulnerable. Frente a la sensación de urgencia inicial, ha cundido en las cancillerías cierto cansancio, unido al convencimiento de que el conflicto será largo. La cruda realidad es otra: a menos que vuelva inmediatamente la ayuda a Ucrania, estaremos a las puertas de una derrota desastrosa para todo el continente. El ataque ruso es ya evidente.
