Un “psicorrígido”
Desde que Vladimir Putin ordenó la invasión de Ucrania hace ya más de ocho meses, una parte de los análisis sobre el hecho se han centrado en analizar la personalidad del presidente de la Federación Rusa para tratar de entender sus decisiones. De entrada, hay que descartar que Putin se haya vuelto loco de repente, aunque posee una importante dosis de narcisismo. Un destacado diplomático ruso, Vladimir Federovski, que sirvió a su país en la época de Gorbachov, aseguraba en una entrevista concedida al semanario francés “Le Point” que el presidente ruso es un “psicorrígido”, es decir, una persona a la que le cuesta cambiar de opinión por muchas razones que se le den en contra.
