Mientras tanto, muchos musulmanes que residen en Londres manifestaron estar muy molestos y contrariados con el programa y han denunciado que “se utiliza como herramienta de espionaje a la comunidad islámica“, al tiempo que será una razón más por la que los jóvenes se radicalicen al sentir que son tratados como ciudadanos de segunda categoría por ser musulmanes. Aunque Cole negó estas acusaciones efectuadas por líderes religiosos de la comunidad musulmana que incluso han denunciando una persecución con sesgos de islamofobia.
Los comentarios de Cole sobre el programa de prevención tratan de mantener la calma y el equilibrio entre la ciudadanía y la comunidad musulmana en Gran Bretaña, y se han efectuado unos días después de que Dean Haydon, el oficial que lidera el Comando Anti-terrorista de Londres, dijo que el programa está logrando “resultados fantásticos”.
“Todos los involucrados en el programa deben trabajar para mejorar la confianza y comprensión de la ciudadanía, debemos desafiar mitos nocivos y ser muy transparentes en nuestro enfoque“, agregó Cole.
Gran Bretaña se mantiene en el “nivel Uno de amenaza”, el más alto, aseveró el funcionario, lo que significa que un nuevo ataque es muy probable.
Cole repasó los últimos ataques islámicos en Gran Bretaña. En marzo, un hombre apuñalo a un policía y mató a cinco personas después de atropellar a un gran número de peatones en el puente de Westminster en Londres antes de ser abatido en la puerta misma del parlamento. A ello le siguió un atentado suicida en un concierto de música pop en Manchester que ocasionó la muerte de 22 personas, al mes siguiente ocho personas murieron cuando tres terroristas islámicos atacaron a peatones en las calles de la ciudad y apuñalaron a personas en restaurantes y bares cercanos. En consecuencia, Cole indicó que, si debía escoger, prefería “que algunas personas se molesten por el programa antes que vuelva a suceder algo terrible y trágico“.
Según la fuente policial, el número de denuncias recibidas de la ciudadanía en lo que va de 2017 desde la implementación del programa “Prevención”, es ampliamente superior a 2016 y años anteriores. El promedio de denuncias recibidas en lo que va del año alcanzó un total de alrededor de 6.300. Las otras denuncias fueron hechas por ciudadanos comunes a los cuerpos policiales y a las agencias de seguridad gubernamentales en persona.
El programa ayudó a las autoridades a detener a 123 personas que intentaban viajar a Siria en mayo y junio de 2017, según Cole, agregando que entre el 60 y 70 por ciento de las denuncias están relacionadas con la posible participación de individuos británicos de religión musulmana en ataques terroristas dentro del país.
Sin embargo, Al-Arabiya señalo que un alto porcentaje se relaciona con el extremismo derechista y actitudes fóbicas a la comunidad musulmana británica. Los funcionarios dijeron que efectivamente, hay denuncias sobre presuntos extremistas de derecha y sin minimizar la amenaza indicaron que no exceden del 2 por ciento.
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