Omar Eustacio denuncia que Zapatero desoye las acusaciones sobre Chávez de haber convertido a Venezuela en santuario terrorista, de ser culpable de maniobras desestabilizadoras en perjuicio de naciones vecinas y de haberse embarcado en una carrera armamentista que contribuye a la inestabilidad de la región latinoamericana.
Relaciones Internacionales
Similar alerta han lanzado Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular de
España y Gustavo Arístegui, integrante de esa misma organización política a
quienes palabras más, palabras menos, les hemos escuchado hablar del prontuario
golpista del comandante Chávez, de sus vinculaciones con el régimen gamberro de
Fidel Castro y de su nunca ocultada intención de exportar la sedicente
revolución bolivariana.
Ante semejante andanada, he aquí la
justificación del gobierno de Rodríguez Zapatero: la firma del tratado de
defensa con Venezuela y la subsiguiente venta a esta última de equipos
militares, generarán 900 nuevos empleos en la llamada Madre Patria.
¡Bravo por los subalternos del señor Zapatero! Ese tipo de razonamientos
es similar a la autodefensa de unas novicias castellanas. Si no recordamos mal,
ocurrió hace unos 500 años. La Inquisición descubrió un cementerio de fetos en
el patio trasero del convento, pero ante la evidencia de los abortos masivos,
las futuras monjitas no se anduvieron con ti tubeos:
_No hemos hecho más
que fabricar angelitos para el Cielo.
Con excusas así, hasta el
viceministro revolucionario capturado en el aeropuerto de Miami con un alijo de
dinero negro, será declarado inocente. Redistribución bolivariana de la riqueza,
se argumentará. Y ya, asunto concluido, que el sainete tiene que continuar.
LAS COSAS NO SON COMO ANTES. En el estado actual del sistema jurídico
internacional, pueden percibirse tendencias muy manifiestas. Tratados de
desarme, de no proliferación de ciertas armas de destrucción masiva, de
protección del medio ambiente, de derecho económico internacional, de derecho
humanitario, de instancias trasnacionales de revisión judicial y restricción de
la tradicional soberanía, de establecimiento de reglas básicas sobre los
llamados crímenes contra la paz y seguridad de la humanidad. Fruto de años de
esfuerzo en tal sentido, encontró expresión el Estatuto de Roma de la Corte
Penal Internacional.
Uno de los aspectos más resaltantes del mencionado
cuerpo normativo, es la atribución de responsabilidad penal internacional, no
sólo a los autores, sino a sus cómplices, encubridores o colaboradores “de algún
modo”. Esto último puede tipificarse, cuando la contribución para delinquir, se
haga “a sabiendas de que determinado grupo tiene la intención de cometer el
crimen” (art. 25.3.d.ii).
La aplicación mecánica de los conceptos de
soberanía, alianzas comerciales entre Estados y la necesidad, normal en
apariencia, de un determinado país de proveerse equipos para su defensa no
pueden, hoy día, invocarse como eximentes en la mencionada clase de
perpetraciones. Priva aquí el viejo principio de la détournement de pouvoir o
desviación de poder, según el cual la autoridad administrativa, aparte del
cumplimiento de los requisitos formales, no puede en sus actuaciones obedecer a
móviles deshonestos, ni contravenir los fines impuestos a los poderes que
ejerce.
GUERRA AVISADA… Las mencionadas advertencias hechas a Zapatero
por sus compatriotas, tampoco son las únicas. Personeros en el área de seguridad
y defensa de los gobiernos de Colombia, Bolivia y Estados Unidos, entre otros,
han expresado preocupación por los vínculos del gobierno de Chávez con el
narcoterrorismo de las FALN, el FLN, con grupos pseudoizquierdistas
latinoamericanos y con células del fundamentalismo musulmán.
Visto así,
el presidente del gobierno español no podrá alegar dentro de unos meses semanas,
quizá que no recibió suficientes avisos. Como tampoco podrán esgrimir similar
excusa, Putin y Lula Da Silva cuyos gobiernos, respectivamente, proyectan
venderle al régimen del comandante Chávez, 100.000 fusiles y varios aviones
Tucanos. Deberían pensarlo mejor. La negociación de material de guerra con
gobiernos forajidos los convierte, ope legis, en posibles imputados ante la
instancia penal internacional, por delitos consumados o en grado de
tentativa.
Si por prepotencia o falsa viveza comercial insisten, cabrá
extrapolarles el tópico que titula la presente crónica: en la bajada del
Tribunal Penal Internacional te espero, Zapatero.
Fuente: http://enopinion.tripod.com
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