Toledo solicitó a la OEA aplicar a Bolivia la Carta Democrática Interamericana
Los dirigentes del MAS y los
dirigentes de las centrales Obreras dicen que seguirán con los bloqueos y las
manifestaciones que unas 50,000 mil personas protagonizan principalmente en La
Paz y en otros puntos de Bolivia. Paralelamente, la primera autoridad del país,
una vez ha dimitido el Presidente Carlos Mesa, el Presidente del Senado,
Hormando Vaca Diez, ha convocado para hoy a diputados y senadores en Sucre
para proceder según la constitución del País al relevo del
presidente.
Lógicamente, los diputados y
senadores más radicales que apoyan las manifestaciones han dicho que no acudirán
a Sucre mientras que el resto que es mayoría parece ser que sí.
Parlamentarios de la oposición han hecho desde los medios de comunicación una
llamada a la población de Sucre para que se levante y no deje celebrar esta
sesión plenaria conjunta del congreso y el Senado.
Por otro lado, tanto la policía y
el ejercito han empezado a actuar en La Paz para evitar que los manifestantes
entren en la Plaza Murillo, sede del Gobierno, los humildes campesinos
manifestantes. Parece que no son tan humildes, pues la policía les confisco a
los manifestantes 1200 cartuchos de dinamita, una pistola calibre 22, un
cargador de ametralladora y más de 14.000 Bolivianos (1400 euros).
Esta requisa puede probar lo que
muchos analistas están diciendo del movimiento campesino dirigido a control
remoto por el MAS y por las centrales sindicales, y que afirmaba esta mañana el
abogado Rubén Dario Cuellar en el programa “Opinión dividida” de activa-TV: “detrás de los manifestantes se
esconden ONGS internacionales, plata de otros países que pagan a los
manifestantes y dan de comer a los huelguistas para que el caldo de cultivo de
la rebelión siga en Bolivia. Si los medios de comunicación investigaran se
llevarían muchas sorpresas”.
No todos los movimientos
Indigenistas y campesinos están integrados en la revuelta, de una población de
más de 8.000.000 de personas las manifestaciones están apoyadas por unos 50,000,
la gran mayoría silenciosa espera con paciencia y callada a que los problemas se
resuelvan con el dialogo tal como a propuesto la Iglesia, o en
el parlamento, cosa que no quieren los partidos de la oposición ya que tienen
minoría y allí no saldrían adelante sus propuestas.
Por ello, como asegura el analista
político Oscar
Ortiz que además es gerente de la Cainco Cámara de Comercio
de santa Cruz, capital industrial y empresarial de
Bolivia: “Evo Morales – presidente del MAS- sigue azuzando las marchas y
los bloqueos pues no puede ganar en las urnas, y no es una cosa nueva ya que
hace mas de un mes y está recogido en todos los medios dijo que primero tomarían
los hidrocarburos, ya han conseguido entrar en varios pozos, y luego vendría la
toma del sector mineral y del forestal. Evo cumple su palabra y ahí
están los hechos. Por la palabra y los votos no puede el MAS conseguir sus
objetivos y lo logra con la violencia”
Por su lado el jefe de los
Pueblos Guaranis Marcelino
Apuran que también participo en el programa “Opinión dividida” que
dirige Julio cesar Caballero, dejo muy clara la posición de este pueblo indígena
y se dirigió en el idioma Guaraní llamando a la calma y desenmascarando a los
que en nombre de los pueblos indígenas y campesinos están movilizando y aprovechando sus reivindicaciones para
apuntarse tantos políticos.
La
Embajada Española en alerta
La Embajada de España en Bolivia
tiene preparado un plan de evacuación por si fuera necesario sacar del país a la
colonia española, formada por unas 3.600 personas, ante la grave situación
política y social que vive el país.
Según señalaron fuentes de la
Dirección General de Comunicación Exterior consultadas por Europa Press,
prácticamente todas las Embajadas españolas, particularmente en países que
pueden sufrir problemas, tienen listos planes de evacuación que se actualizan
anualmente.
En el caso de Bolivia, el
embajador español, Juan Francisco Montalbán, ya se ha puesto en contacto
con la colonia, que es la primera fase del plan de evacuación, pero por el
momento no se ha decidido activarlo.
Perú
pide la intervención de la OEA
El presidente de Perú, Alejandro
Toledo, solicitó a la Organización de Estados Americanos (OEA) aplicar a
Bolivia, de ser necesario, la Carta Democrática Interamericana, producto de la
convulsión política y social que sufre ese “país amigo”.
Toledo pidió al nuevo secretario
general del organismo hemisférico, el ex ministro del Interior chileno, José
Miguel Insulza, ofrecer sus buenos oficios para encontrar una solución
democrática a la crisis boliviana, declaró en exclusivo al programa de la
emisora peruana CPN, Cabina Abierta, en su escala en Islas Canarias,
España.
“He venido siguiendo y lamento
mucho esas confrontaciones”, agregó el mandatario peruano, quien agregó que se
comunicó con su renunciado par boliviano, Carlos Mesa, para expresarle su
respaldo y solidaridad. El presidente Toledo advirtió que la inestabilidad en la
región afecta los intereses de sustentabilidad, pero precisó que no entrará
debatirá sobre el tipo de decisiones que se deben tomar al interior del vecino
país.
Enfatizó que hay artículos en la
Carta Democrática Interamericana que pueden ser aplicados para la situación de
Bolivia.
Un grupo de 60 ciudadanos peruanos
residentes en La Paz serán evacuados en las próximas horas a Lima debido a los
problemas de abastecimiento de alimentos y, en algunos casos, la imposibilidad
de recibir giros monetarios de sus familiares, informó el ministro de Asuntos
Exteriores, Manuel Rodríguez Cuadros.
Piden
calma y tranquilidad
El Congreso de Bolivia saldrá de
La Paz, una capital tomada por manifestantes que
reclaman nacionalizar el petróleo, y se instalará en la ciudad de Sucre para
discutir hoy jueves la renuncia del presidente Carlos Mesa, quien pidió un
adelanto de las elecciones con el fin de evitar una “guerra
civil”.
“Evitemos vidas perdidas, evitemos
una violencia que nos coma a todos”, dijo Mesa en un discurso radiotelevisado,
en el que abogó por convocar elecciones generales para superar la explosiva
situación social y política. Con tono dramático, Mesa, quien ya amagó con
renunciar en marzo, dijo que Bolivia está “al borde de la guerra civil”. Mesa
instó a los presidentes del Senado, Hormando Vaca Diez, y de la Cámara de
Diputados, Mario Cossío, a renunciar a la sucesión constitucional y posibilitar
el adelanto de las elecciones.
Los dos últimos días fueron
jornadas muy violentas en la urbe paceña en cuatro semanas, periodo que llevan
los campesinos, obreros, mineros y maestros en las calles exigiendo la
convocatoria de una Asamblea Constituyente y la nacionalización de los
hidrocarburos. La situación se agravó cuando un numeroso grupo de mineros
irrumpió en camiones y sembró de dinamita el centro paceño. La reacción de la
policía no se hizo esperar y cargó contra los manifestantes con el resultado de
trece heridos, de ellos tres graves, y más de 50
detenidos.
La clave está ahora en Sucre
pero la incertidumbre impide adivinar qué ocurrirá en las asediadas
ciudades de La Paz y El Alto, así como en otros puntos bloqueados del país,
donde los alimentos y el combustible escasean y los extranjeros comienzan a
abandonarlo.
Por último, el Gobierno de
Hugo Chávez desmintió ayer de manera “categórica” la supuesta injerencia de
Venezuela en la grave crisis que vive Bolivia, tal como ha denunciado en reiteradas
ocasiones el Gobierno de Estados Unidos en los últimos días, según informó el
ministro de Comunicación e Información, Andrés Izarra. Según otras fuentes, sin
embargo, se acumulan indicios del apoyo de Chavez y Castro a lo que en
determinados sectores, próximos a la revuelta, se tilda ya de revolución
socialista boliviana