Política

La tercera derrota “olímpica” de París, golpe de gracia para un Chirac en el ocaso de su mandato

El presidente francés, Jacques Chirac, vivió este miércoles la derrota de París en la carrera por los Juegos Olímpicos de 2012 como el golpe de gracia de una trompicada y difícil década como jefe del Estado que llegará a su término en 20 meses.

Blair se apunta su tercer tanto en tres semanas contra Chirac
Chirac, tras 40 años en política y diez al frente de la jefatura del Estado, encarna la decadencia de un país deprimido económica y socialmente, con un paro por encima del 10%, un crecimiento económico mucho menor que el de Londres o Madrid, y que atraviesa un periodo de crisis colectiva que muchos identifican como “el declive francés”.

El presidente galo, además, ha encarnado las tres derrotas de París como candidata a la organización de los Juegos Olímpicos. El primer fracaso, como alcalde, cuando lanzó la candidatura de 1992, que finalmente venció Barcelona, y luego los de 2008, frente a Pekín, y 2012, frente a Londres, como presidente de la República.

Desde su victoria frente al ultraderechista Jean Marie Le Pen con el 82% de los votos, en 2002, sólo la oposición a la guerra de Irak supuso un estímulo para un Chirac que ha cosechado fracaso tras fracaso en la escena interna e internacional.

El “no” de Francia a Europa en el último referéndum sobre la Constitución comunitaria, las afrentas de Chirac a los países europeos del Este, a los que despreció cuando apoyaron la guerra de Irak, su divorcio con Estados Unidos y el mundo anglosajón, al que acusa de muchos de los problemas del mundo y critica en cuanto tiene oportunidad, y su menor influencia en África, donde la crisis entre París y Costa de Marfil ha enfrentado a varias capitales subsaharianas con la antigua metrópoli, son algunos de los elementos diplomáticos que parecen haber jugado en contra de la candidatura de París a los Juegos Olímpicos.

Chirac vs Blair

El presidente galo conoció hoy la noticia de la derrota en el avión que lo transportaba a Gleneagles (Escocia), donde esta noche tendrá que soportar la exultante presencia, en la cena de inauguración del G8, del primer ministro británico Tony Blair, su mayor rival político en la UE y el vencedor de la disputada carrera olímpica. De hecho, el Elíseo ha preferido felicitar hoy, de forma generalista, en su comunicado, a “las autoridades y al pueblo” británicos, y no al Gobierno británico.

Blair se apunta su tercer tanto en tres semanas contra Chirac, que podría ser el cuarto si finalmente Reino Unido impone sus tesis en el G8. Primero, consiguió una pausa de la UE en el proceso de ratificaciones de la Constitución europea, desahuciada desde el ´no´ francoholandés pero que Francia se empeñaba en proseguir a toda costa para ´dividir´ las culpas del naufragio de la Carta Magna.

En segundo lugar, frenó al eje francoalemán en su deseo de aprobar una reducción del cheque británico, forzó un cuestionamiento de la Política Agrícola Común y parece haber impuesto su tesis de que es necesario renovar la Unión Europea, que este semestre está, además, bajo presidencia británica.

Finalmente, Blair ha conseguido dar el último impulso a la candidatura olímpica de Londres, mientras que la presencia de Chirac no sólo no ha ayudado a la de París, sino que muchos se preguntan si no la ha lastrado definitivamente.

Por Javier Gómez Muñoz- Europa Press.

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