Política

Pobreza: las dos caras de Rodríguez Zapatero

“Pero el colmo llegó en la última cumbre, cuando junto con el presidente francés, se opuso a terminar con los subsidios que establece el Pacto Agrícola Común (PAC), tal como, con una lógica aplastante, lo pedía Tony Blair. A pesar de que el PAC se fagocita el 45% del presupuesto de la Unión Europea, y favorece a sólo 5% de su población, Zapatero se olvidó de su sonrisa y vetó la propuesta presupuestaria.”

Desarrollo
El domingo pasado, y en el marco de la jornada de lucha contra la pobreza, en
Madrid se manifestaron casi 50 mil personas para exigir a los gobernantes de los
países más ricos del planeta medidas que contribuyan a erradicar el flagelo que
más muertes produce en el mundo subdesarrollado, y cumplan los Objetivos del
Milenio (ODM) que suscribieron en 2000 para llegar a 2015 con importantes
mejoras económicas, sanitarias y medioambientales.

Esta reunión se
produjo cuando aún continúa en Europa la polémica por el fracaso de la cumbre en
la que se debía fijar el presupuesto de la Unión. Si bien, el primer ministro
británico Tony Blair fue acusado, principalmente por la prensa española y
francesa, de ser el responsable de la falta de entendimiento, el presidente de
España, José Luis Rodríguez Zapatero también contribuyó a que la cumbre
concluyera con pena y sin gloria. Para peor, el líder español traicionó sus
compromisos e ideología.

A José Luis Zapatero le sedujo en su momento, la
fotografía con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, y otros
líderes, tras comprometerse en la lucha contra la pobreza y desigualdad. Poco
después, fue comidilla de los corresponsales extranjeros cuando, en una reunión
en La Moncloa, y luego de hablar del compromiso de su administración con América
Latina, la representante de un medio ecuatoriano le preguntó si iba a continuar
con las políticas de restricciones para el ingreso de bananos de ese país a
España. “Por supuesto, si nosotros también producimos bananos”, fue la respuesta
del socialista.

Pero el colmo llegó en la última cumbre, cuando junto con
el presidente francés, se opuso a terminar con los subsidios que establece el
Pacto Agrícola Común (PAC), tal como, con una lógica aplastante, lo pedía Tony
Blair. A pesar de que el PAC se fagocita el 45% del presupuesto de la Unión
Europea, y favorece a sólo 5% de su población, Zapatero se olvidó de su sonrisa
y vetó la propuesta presupuestaria.

La reforma propuesta por el británico
hubiera significado un poco de oxígeno para las economías latinoamericanas,
cuyos ingresos provienen fundamentalmente de las materias primas. Zapatero, en
la cumbre de Bruselas, puso su mano frente a la cámara que lo fotografiara con
Lula. Tapó su compromiso de contribuir a la búsqueda de una salida para combatir
el hambre y las condiciones injustas que reglan hoy el comercio entre naciones
ricas y pobres.

Prefirió que a su regreso a España el opositor partido
conservador PP no le acuse de débil a la hora de defender los intereses
españoles antes que haber aprovechado esa tribuna de lujo para ser la voz de las
economías sumergidas. Es cierto que Zapatero como dirigente de España debe
defender, en primer término, los intereses de su país.

Pero no lo es
menos que si estos intereses son incompatibles con determinadas políticas,
Zapatero no debe comprometerse con ellas, por más seducción que flashes y
titulares ejerzan. Salvo que recién se haya enterado al llegar a La Moncloa que
España produce bananos y otros productos agrícolas. Caros, pero españoles. Pero
también flaco favor les hizo a sus votantes, la población urbana, ya que deberá
continuar subsidiando a través de sus impuestos y en los puntos de venta un
sector ineficiente.

Europa sufre un fuerte retraso en Investigación y
Desarrollo. Blair lo dijo con todas las palabras. “La agricultura no llevará a
Europa al desarrollo”. Zapatero prometió durante la campaña electoral que I+D
eran sus prioridades, siempre y cuando, ahora se sabe, no afecte la buena salud
de los bananos.

Fuente: Periodismo
Latino

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú