Política

Un comunista es el nuevo presidente de la Cámara baja de Brasil

El gobierno no dejó nada al azar: ofreció cargos, fondos y ventajas a los diputados, pero logró que el candidato oficialista, el comunista Aldo Rebelo, fuera elegido como el nuevo presidente de la Cámara de Diputados de Brasil.

La oposición acusa a Lula de ofrecer cargos y fondos para que votaran a Rebelo
Aldo Rebelo, del Partido Comunista do Brasil (PCdoB) y ex ministro de la Coordinación Política de Lula, ocupará el cargo dejado por el ultraconservador Severino Cavalcanti, quien renunció hace una semana acosado por denuncias de corrupción y para evitar su destitución.

El nuevo presidente de los diputados brasileños ejercerá el cargo hasta febrero de 2007, completando así el mandato de dos años dejado por Cavalcanti, quien había sido elegido en febrero pasado.

La candidatura de Rebelo fue lanzada con el apoyo del gubernamental Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) y el Partido Socialista Brasileño (PSB), que junto con el PSdoB hacen parte de la coalición política que sustenta al gobierno de Lula.

Como lo adelantara el DiarioExterior, en su edición del jueves, el gobierno de Lula se jugaba mucho en la decisión del control de la Cámara, a un año de las elecciones presidenciales y generales de octubre de 2006.

En el Congreso se realizan las investigaciones de corrupción que tienen como centro las denuncias contra el PT, acusado de haber pagado sobornos a sus aliados para garantizar su fidelidad al gobierno, mediante una multimillonaria contabilidad no declarada.

Rebelo y Nono fueron los candidatos más votados en la primera vuelta, obteniendo 182 votos cada uno. En la primera ronda habían participado seis candidatos a la presidencia de la Cámara Baja. La Cámara está integrada por 513 diputados.

Nodo acusa al presidente Lula de ofrecer casi todo para que votarán a su favorito

El gobierno jugó pesado; no es casual que varios ministros hayan venido a visitar el Congreso en los últimos días”, se desahogó Nono tras la votación final.

Se refería a lo que aquí se comenta abiertamente: que el presidente Lula habría enviado a sus ministros a ofrecer cargos y partidas presupuestarias a los diputados si Rebelo era elegido; y que la prueba es que, sólo en septiembre, el gobierno liberó más recursos a los estados -a través del Congreso- que en los nueve meses precedentes.

Mientras, todos esperan a lo que sucederá a partir de este la próxima semana. Ahí se develará si es cierto que el presidente Lula asumió compromisos con los diputados que apoyaron a Rebelo, y cuál será la eventual “recompensa” que éstos recibirían.

Una posibilidad que, a los ojos de la opinión pública, según lo que ha constatado el Diario Exterior, sería contraproducente para el golpeado prestigio de la Cámara y de Lula, que por estos días experimenta los mayores índices de reprobación entre los brasileños desde que fue elegido en 2002.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú