Las audaces declaraciones antisemitas de Ahmadinejad han pasado a ser célebres para todos. Particularmente desagradables son sus caracterizaciones del Holocausto como “un mito” y su sugerencia de que Israel se transfiera a Europa y Estados Unidos, diciendo que “ellos son los que han inventado el mito de que los judíos fueron masacrados y los que colocaron esto por encima de Dios, las religiones y los profetas”.
Asaf Romirowsky
En otro acto vergonzoso más por parte de Naciones Unidas, el líder totalitario de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, era invitado a dirigirse a la Asamblea General del organismo. Aún más desafortunada fue su invitación a dirigirse al foro de líderes mundiales de la Universidad de Columbia, un programa de un año de duración que pretende unir a “renombrados intelectuales e iconos culturales de muchas naciones con el fin de examinar los desafíos globales y explorar las perspectivas culturales”.
Eventualmente, el presidente de Columbia, Lee Bollinger, retiró la invitación a Ahmadinejad que fue extendida por Lisa Anderson, la decano de la escuela de estudios internacionales y públicos de Columbia.
Las audaces declaraciones antisemitas de Ahmadinejad han pasado a ser célebres para todos. Particularmente desagradables son sus caracterizaciones del Holocausto como “un mito” y su sugerencia de que Israel se transfiera a Europa y Estados Unidos, diciendo que “ellos son los que han inventado el mito de que los judíos fueron masacrados y los que colocaron esto por encima de Dios, las religiones y los profetas”. Eso, por supuesto, además de su llamamiento a que Israel sea borrado del mapa”.
Uno de los errores de concepción más comunes con respecto a Naciones Unidas es que es un lugar en el que los líderes mundiales se reúnen para solucionar problemas de modo pacífico y democrático. Esa entidad se ha convertido no obstante en el importante suministro de la enfermedad llamada antisemitismo. Y en lugar de buscar una cura, los miembros de la ONU parecen buscar modos de extender la epidemia.
El verdadero tema es la educación y los modelos de rol que utilizamos para ilustrar la realidad de Israel y Oriente Medio. Los campus de Norteamérica son el corazón de este campo de batalla, donde hasta la mera existencia de Israel se debate.
El Center for Israel and Overseas de la federación judía de Filadelfia, al igual que otros muchos grupos tales como Campus Watch, Stand With Us y el David Project, están preocupados por el modo en que Israel y los estudios de Oriente Medio son impartidos en el escenario universitario. El objetivo es que los estudiantes reciban una presentación justa del conflicto árabe israelí, en lugar de una agenda politizada.
El año pasado, por ejemplo, el destacado Joseph Massad, profesor asociado de política árabe moderna e historia intelectual de la Universidad de Columbia, fue invitado a dar una conferencia sobre terrorismo y el conflicto árabe israelí en el Swarthmore College.
Massad, conocido por su labor académica antiamericana y antiisraelí, es famoso por decir “Todos aquellos del mundo árabe que niegan el Holocausto judío son en mi opinión sionistas”.
Si no fuera por el Center for Israel and Overseas, los estudiantes de Swarthmore no habrían tenido la oportunidad de recibir una opinión distinta. El centro era responsable de garantizar que se ofreciera la opinión alternativa del Dr. Walid Phares, miembro permanente de la Foundation for the Defense of Democracies en Washington que lo equilibró tratando la amenaza de la jihad global.
Lo ocurrido en Swarthmore no es un suceso aislado. Los campus universitarios se han convertido en palestras para todos aquellos que condenan a Israel, como puede verse en los distintos grupos de derechos humanos, anti-globalización y antiimperialismo que han adoptado la causa palestina. En círculos académicos, las opiniones individuales de los académicos son convertidas en prueba de fuego política.
Todo lo anterior subraya la necesidad de proporcionar a nuestros estudiantes un entendimiento amplio de Israel antes de abandonar la universidad. El conflicto árabe israelí no es blanco o negro; es asimétrico. No obstante, la causa de los palestinos se ha convertido en la bandera de muchos departamentos de Oriente Medio de toda Norteamérica.
Mientras que muchos pueden no apoyar incondicionalmente todo lo que hace Israel, continúa siendo el estado judío y tiene derecho a existir con seguridad. Tenemos que ayudar a nuestros estudiantes a expandir su conocimiento acerca de Israel y Oriente Medio, y darles las herramientas para apoyar a Israel en su lucha diaria por existir en paz.
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Asaf Romirowsky es analista de asuntos relacionados con Oriente Medio en su vertiente económica con Occidente en el Middle East Forum. Jugó un papel relevante el descubrir que el gerente de una organización islámica de caridad, que a su vez era una fachada de Hamas, era un profesor de ingeniería de la Universidad de Florida.
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