Los familiares indignados lanzaron mesas, sillas, almohadones, piedras y gas de extintores para apagar incendios. Un pelotón de 25 agentes antimotines y unos 10 policías protegieron con sus escudos a los magistrados.
Consecuencias del incendio de un centro comercial que dejó mas de 400 muertos
Un centenar de familiares de víctimas del incendio del centro comercial Ycuá Bolaños que dejó más de 430 muertos el 1 de agosto del 2004, atacó a los miembros del Tribunal de Sentencia que calificaron de ´´homicidio culposo´´ el delito cometido por los propietarios del supermercado que cerraron las puertas del establecimiento.
Los familiares indignados lanzaron mesas, sillas, almohadones, piedras y gas de extintores para apagar incendios. Un pelotón de 25 agentes antimotines y unos 10 policías protegieron con sus escudos a los magistrados.
Juan Pío Paiva y su hijo Daniel Paiva, dueños del Ycuá Bolaños, más el guardia privado Daniel Areco, fueron declarados culpables de ordenar el bloqueo de las puertas del supermercado, para evitar el pillaje, dejando prisioneros a unos 2,000 clientes durante el siniestro, de los cuales fallecieron quemados y asfixiados 432. El resto se salvó con heridas graves.
El Tribunal, integrado por los jueces María Báez, Elio Ovelar y Manuel Aguirre Rodas, realizó su última sesión en el estadio de basquetbol del cuartel militar comando logístico, en Asunción.
Más de un centenar de familiares de las víctimas, legalmente acreditados, venía siguiendo de cerca el juicio oral y público.
Ayer, el Tribunal emitió un fallo dividido: la jueza Báez dijo que los culpables cometieron homicidio doloso, pero sus colegas señalaron que homicidio culposo, es decir, bloquearon las puertas pero no lo hicieron para asesinar gente.
El fiscal Edgar Sánchez aclaró que “con este fallo, en las próximas horas o tal vez días, la discriminación de la pena carcelaria será leve porque el homicidio culposo se castiga con 7 años de penitenciaria mientras que el doloso se paga con 25 años de prisión más una indemnización a los familiares de las víctimas´´.
El juez Manuel Aguirre dijo que escuchó ´´el testimonio de 166 testigos´´ y no encontró ´´evidencia de que los Paiva hayan querido asesinar a sus clientes´´. “Entonces, no me siento responsable del vandalismo´´.
Adelantó que, ante versiones de que recibió unos $300,000 para favorecer a los dueños del supermercado incendiado, se puso a disposición del fiscal anticorrupción Arnaldo Giuzzio para que lo investigue. ´´También llamo a la Corte Suprema de Justicia para que juzgue mi actuación´´, añadió.
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