¿La reactivación del eje franco-alemán?
Frente a cierta despreocupación geoestratégica, Berlín, ante la situación de guerra en Ucrania, asume un rol internacional asertivo, aunque a la vez prudente y anclado en el multilateralismo, lo que le aleja de un tono grandilocuente como el que suele utilizar Francia. Pronto habrá ocasión de comprobar en qué medida se armonizan ambas visiones, comenzando por el encuentro de ministros de defensa europeos en París, seguido, dos semanas después, de la visita de Estado de Emmanuel Macron, la primera en 23 años de un jefe de estado francés a Alemania. Se está redefiniendo la política exterior y de seguridad común europea, y aunque para eso hace falta algo más que la reactivación del eje franco-alemán, ningún avance será posible sin la reactivación de ese eje.
